04 FEBRERO 2010

Pescado: ¿ahumado, en conserva, congelado...?

Te damos algunas claves para establecer las diferencias nutricionales

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Ya sea en conserva, ahumado, congelado... es importante que el pescado esté presente en nuestra dieta, incluso en la de los más pequeños aunque estos presenten a veces cierto rechazo. 

 

Forma parte fundamental de nuestra dieta. Blanco o azul, el pescado supone para el organismo no pocos beneficios (especialmente como fuente de proteínas y de ácidos grasos omega-3). Pero... ¿cómo varían sus propiedades nutricionales en función del modo en que lo consumimos? El Consejo Europeo de Información sobre Alimetación (EUFIC) nos da algunas claves:

  • En los pescados congelados, se observa con el tiempo una degradación de los ácidos grasos omega-3, que está en estrecha relación con la calidad inicial del producto, las condiciones de congelación y la temperatura de almacenamiento. Con los productos congelados industrialmente no suele haber problemas en este sentido, pero si congelas el pescado en casa, tendrás que tener en cuenta una serie de recomendaciones, entre las que se encuentran no romper la cadena de frío y no creer que los congelados se conservan ‘eternamente’.
  • En lo referente a las conservas de pescado, esos ácidos grasos omega 3 tan beneficiosos se degradan mucho más despacio. Sin embargo, se observan algunas pérdidas de vitaminas, relacionadas con la difusión del pescado en el líquido y la temperatura de esterilización. Aún así, se puede afirmar que la calidad alimenticia de las conservas sigue siendo muy buena.
  • Respecto al apartado de los pescados ahumados (especialmente en el caso del salmón) cabe señalar que ese proceso de ahumado no induce a la degradación de los ácidos grasos. Así, esa posible degradación estaría más vinculada a la calidad inicial de la materia prima.

¿De que manera te gusta más consumir el pescado? Cuéntanoslo en nuestros Foros de Cocina.

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