28 JUNIO 2012

¿A qué temperatura se deben cocinar los alimentos en el horno?

Los grados y el tiempo resultan fundamentales a la hora de conseguir el resultado deseado, esto es, una superficie crujiente y dorada y un interior jugoso

Si hace sólo unos días te ofrecíamos un decálogo con algunos consejos genéricos sobre el uso del horno, hoy volvemos a centrar nuestra atención en este útil electrodoméstico pero, esta vez, para detenernos en lo referente a las temperaturas y el tiempo de cocción de los alimentos. Y es que, hasta la más exquisita materia prima puede verse arruinada por un excesivo (o deficiente) cocinado. Estos son los consejos que, una vez más, nos llegan de la mano de la firma Fagor:

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  • En general, es preferible mantener una temperatura más suave durante un período más largo que una temperatura más alta durante menos tiempo.
  • En el horno al producto se le forma una corteza superficial dura y dorada que impide la pérdida de humedad del interior. Según el tiempo y la temperatura la corteza se forma antes o después. Así, si queremos un producto duro, como galletas, o tenemos unas piezas de cierto volumen, como un solomillo de 400 ó 500 gr., se debe evaporar más agua del interior y por ello la cocción recomendada es una temperatura menor durante más tiempo. En cambio, si queremos obtener un alimento más jugoso, (por ejemplo, un bizcocho), la temperatura de cocción debe de ser mayor y el tiempo menor.
  • Para seleccionar la temperatura adecuada hay que tener en cuenta que la temperatura interior no siempre se corresponde con la marcada. En este sentido, los termómetros de horno que indican el calor interno son muy útiles.
  • Conviene que el horno emita calor desde varios focos. De ese modo los alimentos se cuecen por igual en todas sus partes. Pero si esto no es posible, es importante ir moviéndolos de vez en cuando.
  • Se recomienda no abrir el horno durante la cocción para que no haya variaciones bruscas en la temperatura de cocción.
  • Las carnes: cuando se asen piezas grandes, hay que efectuar cortes transversales para facilitar la penetración del calor al interior. Si las piezas son troceadas, conviene mantener la piel para evitar la desecación.
  • Los pescados: sean piezas grandes o pequeñas deben ser tratados con calor moderado, ya que se rompen fácilmente las fibras musculares.
  • Para que el horno no huela ni mantenga el aroma de otros alimentos, introduce unas cáscaras de limón mientras se calienta.
  • Para enfriar el horno puedes meter un recipiente con agua fría.
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