26 MAYO 2010

Diez consejos para dominar ‘el arte’ de aliñar una ensalada

¿En qué orden se deben añadir los condimentos?, ¿cómo 'customizar' un vinagre o un aceite?, ¿cuáles son las cantidades recomendadas?...

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Un mal aliño puede arruinar la más exquisita de las ensaladas. 

Ya puede contar con los mejores y más sabrosos ingredientes, que si al final condimentamos una ensalada con un mal aliño, arruinaremos un plato que, de exquisito puede pasar a convertirse en una receta desastrosa. Y es que, aunque aliñar las ensaladas es una tarea que no entraña demasiadas complicaciones, sí que es preciso tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones para obtener el resultado que deseamos:

1. El aliño más usual es la vinagreta, compuesta básicamente por cuatro partes de aceite por cada una de vinagre (tres partes de aceite si el vinagre es muy suave) y sal, emulsionados con las varillas para que formen un todo homogéneo.

2. Si queremos aliñar igualmente con sal, vinagre y aceite, es precisamente éste el orden que debemos seguir para que la sal y el vinagre penetren en los alimentos, dándoles sabor, antes de que el aceite (preferentemente de oliva virgen) los cubra.

3. En cuanto a las cantidades, aunque esto varía en función de los gustos personales, podemos tomar como referencia el dicho que afirma que “para aliñar bien una ensalada es necesario alguien prudente para la sal, generoso para el aceite y tacaño para el vinagre”.
 
4. Siempre se debe tener un cuidado exquisito a la hora de la utilización del vinagre, ya que si nos pasamos con él, ocultaremos el verdadero sabor de los alimentos. Si le hemos echado demasiado, basta con añadir unas cuantas bolitas de miga de pan en el fondo de la ensalada. Esperamos unos diez minutos a que absorban el vinagre y después agregamos un poco más de aceite.

5. Podemos hacer nuestro propio vinagre añadiendo un diez por ciento de vinagre a un vino, blanco o tinto.

6. Recuerda que un buen sustituto para el vinagre puede ser el limón.

7. También puedes aromatizar el aceite de distintas maneras.

8. Otra pauta a seguir es la de aliñar la ensalada justo en el último momento, ya que de otra manera estropearíamos la natural tersura de los vegetales.

9. A partir de la vinagreta base que comentábamos al principio podemos desarrollar todas las que nuestra imaginación (y el sentido común) nos permitan introduciendo, por ejemplo, pimentón, mostaza, miel, pimiento, remolacha, cebolla u otras verduras muy picaditas, etc. 

10. También puedes convertir un resto de salsa en un delicioso aliño. 

¿Cómo sueles aliñar tus ensaladas? Cuéntanoslo en nuestros foros de cocina.
 

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