Tarta 'Red Velvet', una alternativa deliciosa al clásico bizcocho de chocolate

Se trata de un postre muy propio de la gastronomía norteamericana, una receta que combina vainilla y chocolate suave. Con colores llamativos, esta tarta se suele preparar por San Valentín, pero se puede disfrutar de ella en cualquier época.

A los amantes del chocolate les apasionan siempre las recetas de tartas o bizcochos con este ingrediente. Su sabor intenso y sugerente proporciona enormes dosis de placer. Sin embargo, hay quien prefiere que la intensidad del chocolate sea menor. Un toque algo más suave y con una textura casi aterciopelada. Algo que se consigue plenamente con la tarta Red Velvet.

Se trata de un postre muy propio de la gastronomía norteamericana. Una receta que combina vainilla y chocolate suave, presentando una serie de colores muy llamativos. A un exterior blanco se le une un colorido bizcocho rojo en su interior para crear un contraste de tonalidades. Una tarta que, por cierto, se suele preparar con frecuencia el día de San Valentín, pero que se puede tomar en cualquier época del año.

Su cremosidad es única, a lo que hay que unir su sabor. Una auténtica delicia que se prepara de forma rápida y sencilla.

Ingredientes
 

  • 280 gramos de harina.
  • 125 gramos de mantequilla o margarina.
  • 300 gramos de azúcar.
  • 275 mililitros de buttermilk o suero de mantequilla.
  • 2 huevos.
  • 20 gramos de cacao en polvo.
  • 10 gramos de vainilla.
  • 2 cucharadas de colorante rojo.
  • 1 limón.
  • 3 cucharaditas de levadura.
  • 1 cucharadita de bicarbonato.
     

El buttermilk se puede hacer casero si no se encuentra en tienda. Para ello necesitarás leche y una cucharada de vinagre blanco o limón. Se deja unos 5 minutos hasta que la leche parezca cortada.

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Preparación de la tarta, pao a paso

-Mezcla primero en un bol los ingredientes secos: la harina, el cacao y el azúcar vainillado (si es esencia de vainilla se mezcla con los húmedos), la levadura y el bicarbonato. Y en otro bol mezcla el buttermilk con el zumo de limón y luego los huevos batidos; agrega el colorante rojo y mezcla bien para que el color quede uniforme.

-Mezcla la mantequilla o margarina con el azúcar hasta conseguir una textura cremosa y añade la harina y el buttermilk teñido, mezclando todo bien hasta conseguir una masa líquida y homogénea.

-Precalienta el horno a 175 grados centígrados y reparte la masa en 3 moldes engrasados (se recomienda que sean desmoldables), quedando la misma cantidad en cada uno. Hornea durante unos 20-30 minutos, deja enfriar y mete la tarta en la nevera envolviendo cada bizcocho en un film transparente.

-Tras esto, haz una crema de queso para rellenar. Necesitarás 400 gramos de queso crema, 450 gramos de azúcar glas y 150 gramos de mantequilla. Todos estos ingredientes se mezclan bien con la batidora (para recubrir la tarta se puede emplear también nata montada con azúcar).

-Saca los bizcochos de la nevera y nivélalos con un cuchillo si fuera necesario. Echa un poco de crema en el plato para que el bizcocho quede pegado y alterna capas de bizcocho con la crema, extendiéndola por la superficie sin llegar al borde y presionando ligeramente.

Recubre el exterior del bizcocho dando una primera capa y después otra más gruesa de crema o nata montada hasta recubrirla por completo, decora a tu gusto y guarda en la nevera hasta servir. Deliciosa.

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