Receta paso a paso: pollo en salsa blanca

El pollo en salsa es uno de los platos caseros y tradicionales más deliciosos que existen en la cocina española. Además, su receta resulta bastante sencilla de preparar, ya que se elabora de forma rápida y no necesitarás de muchos ingredientes. En esta ocasión, conocerás, paso a paso, cómo se cocina en una de sus variantes más originales: pollo en salsa blanca.

Una de las peculiaridades de esta receta de pollo es, precisamente, su salsa blanca, que se prepara de forma muy similar a la bechamel tradicional, otorgando a esta carne un sabor muy especial.

A la hora de preparar este plato, en cuanto a sus ingredientes principales, las pechugas de pollo, es preferible que se encuentren deshuesadas, aunque no es obligatorio para cocinarlas, tan solo recomendable.

Además, si dispones de una pieza entera de pollo, tendrás que sacar de ahí los filetes. En cambio, si lo has comprado ya cortado, solo tendrás que comprobar que no tengan piel o alguna telilla. Para que todo salga perfecto, las pechugas deben estar completamente lisas.  

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 60 gramos de mantequilla
  • 60 gramos de harina de trigo
  • 1 litro de leche
  • Aceite de oliva
  • Nuez moscada molida
  • Sal
  • Pimienta

Preparación del pollo en salsa blanca

En primer lugar, empieza por la salsa blanca. Para ello, pon una sartén a fuego suave y derrite la mantequilla por completo. Cuando esté esté líquida, baja el fuego al mínimo y añade la harina.

Remueve constantemente con las varillas de cocina mientras añades una pizca de sal, otra de pimienta y por último, un poco de nuez moscada. Sigue removiendo hasta que se forme una masa de tono dorado.

En ese momento, agrega la leche, poco a poco, mientras remueves para evitar que se formen grumos. Rápidamente, la salsa comenzará a ligar.

Luego, sube el fuego a intensidad media y continúa removiendo hasta que la salsa quede homogénea y se espese. Cuando tenga la textura deseada, rectifica de sal si fuera necesario y resérvala.

Receta de pollo en salsa blanca VER GALERÍA

Por otro lado, en una sartén con un poco de aceite, pon a freír las pechugas hasta que cojan un tono dorado (tardarán dependiendo de su grosor).

Cuando estén hechas, pásalas a un plato y cúbrelas con la salsa blanca. Por último, puedes acompañar el pollo en salsa blanca con arroz, patatas o verduras.

Como consejo, antes de poner las pechugas en la sartén, es recomendable que las pases por un poco de harina para que se cocinen mejor y queden más jugosas, con un toque crujiente. También, a gusto de cada uno, mientras se estén dorando en la sartén, se puede espolvorear por encima un poco de perejil para que el resultado sea más sabroso.

Lo cierto es que existen muchas salsas a las que podemos recurrir para elaborar un pollo de este tipo. Sin embargo, la salsa blanca es una de las más fáciles de preparar, ya que lleva incorporados ingredientes muy habituales en cualquier cocina. Además, con esta salsa no solo podrás enriquecer este plato, sino también pescado o pasta, por ejemplo.

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