Postre veraniego ligero: Tarta de queso sin horno con confitura de frutos rojos

La tarta de queso es uno de los postres estrella del verano. Se trata de un dulce refrescante que, normalmente, va acompañado de fruta, lo que potencia su atractivo para introducirlo en una dieta sana. De todas las frutas con las que complementar su sabor, destacan los frutos rojos, la confitura de esta tarta de queso sin horno.

Una de las principales virtudes de la tarta de queso es que se sirve y degusta fría, un detalle que lo convierte en uno de los dulces más apetecibles durante la época estival. Además, al no ser necesario el horno, te ahorrarás soportar, aunque sea durante unos minutos, el potente calor que desprende este aparato, para nada compatible con la canícula del verano español.

Asimismo, otra ventaja de esta receta es que la tarta de queso sin horno con confitura de frutos rojos aguanta varios días en la nevera sin perder un ápice de su sabor.

Ingredientes

  • 400 gramos de galletas trituradas en trozos, no en polvo
  • 225 gramos de azúcar
  • 120 gramos de mantequilla derretida
  • 400 mililitros de nata para montar
  • 400 gramos de queso mascarpone
  • 500 gramos de frutos rojos congelados
  • 250 gramos de azúcar

Preparación de esta tarta de queso sin horno

La elaboración de este receta se divide en 4 pasos fundamentales:

- La base. Crea una masa con la mantequilla derretida y las galletas trituradas. Cuando presente un aspecto apelmazada, ponla en el fondo del molde de tu tarta de queso.

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- La crema de queso. Monta la nata. Cuando presente el aspecto propio de la nata montada, añádele los 250 gramos de azúcar y mezcla todo a conciencia. A continuación, incorpora el queso mascarpone y, de nuevo, mezcla todo. Una vez todos los ingredientes formen un único componente, ponlo en el molde, justo encima de la base. Tapa el recipiente e introdúcelo en la nevera durante, como poco, 2 horas.

- La confitura. En un cazo, pon a fuego medio los frutos rojos congelados y el azúcar, durante unos 20 minutos. Remueve constantemente para que no se peguen a la base. Seguidamente, deja enfriar la ya confitura, como gustes, en la nevera o a temperatura ambiente. Eso sí, como es verano, para que no se estropee, te recomendamos que la guardes en la nevera.

- La tarta propiamente dicha. Antes de sacarla a la mesa, coloca y extiende la confitura sobre la superficie. No te aconsejamos que desmoldes la tarta, puesto que es un dulce muy endeble. Si no concibes un molde en las mesa, también puedes optar por tomar la tarta de cualquier manera de dicho molde e introducirlo en vasitos. En ellos, a continuación, añadirías la confitura.

Por último, solo nos queda añadir que, para que la presentación de esta tarta de queso sin horno sea espectacular, puedes adornar la superficie con algunos frutos rojos, estratégicamente colocados en los bordes o en la zona central. Te lo aseguramos, así ¡triunfarás!

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