Antonio Hortelano, en 'Sin identidad': 'Curro lucha por sobrevivir pero no tiene escrúpulos'

El actor es uno de los protagonistas de la serie que está arrasando en televisión

Interesado, ambicioso, manipulador… así es Curro, el personaje que interpreta Antonio Hortelano en la serie Sin identidad, la nueva apuesta de ficción de Antena 3. María (Megan Montaner), una niña robada que quiere saber la verdad sobre su origen, encuentra a su verdadera familia, que no es exactamente como esperaba. Curro, el novio de la hermana melliza de María, Amparo (Verónica Sánchez), intentará sacar beneficio de la aparición de esta chica que ha tenido una vida privilegiada, muy diferente a la suya.

¿Qué opinas del éxito de audiencia Sin identidad?
Está muy bien porque siempre y cuando la gente vea productos nuestros, de calidad, donde estamos trabajando parte del sector, es maravilloso.

¿Confiabas en su éxito?
Creo que la serie está muy bien y es una maravilla. Por ejemplo, en el primer capítulo tuvimos una audiencia tan brutal que no lo esperábamos. Ahora nos estamos manteniendo, que está muy bien.


VER GALERÍA


¿Notas ese seguimiento de la audiencia en la calle? ¿Los espectadores te lo transmiten?
Tampoco tengo mucho tiempo libre entre el teatro y la grabación de la serie, pero es una serie que gusta y la gente con la que he podido hablar, me lo ha transmitido.

¿Con qué obra de teatro estás ahora?
Estoy con la comedia Una semana… nada más con María Castro y Jorge Monje en el Teatro Infanta Isabel de Madrid.

¿Es muy difícil compatibilizar el teatro con la serie?
Es un esfuerzo, pero son cosas que tú decides y que encima estás trabajando en algo que te gusta e intentando hacerlo lo mejor posible. Es un esfuerzo que vale la pena.

¿Es muy complicado memorizar textos diferentes?
La función ya llevo un tiempo haciéndola y tengo los textos muy memorizados, y los de la serie, como es una ficción semanal te dan los guiones con tiempo para poder estudiarlos. Es maravilloso que podamos hacer estos esfuerzos, vale la pena con creces si estás haciendo productos de calidad.

Para ti, ¿cómo es Curro?
Curro vive en un pueblo del sur donde hay mucha pobreza y él quiere salir de ahí. Para conseguirlo está dispuesto a hacer todo lo que pueda sin escrúpulos y sin ningún miramiento. Quiere cambiar su vida porque ve a gente que tiene de todo y a él le cuesta adaptarse a su precaria situación.


VER GALERÍA


¿Qué es lo más te gusta de él? ¿Y lo que menos?
Una de las cosas que más me gusta de Curro es que es un luchador. Lucha por sobrevivir, por conseguir cosas mejores. Lo que menos, que no tiene escrúpulos, el fin no justifica los medios. Hay que intentar luchar, pero sin hacer daño a nadie.

¿Cómo está siendo el rodaje en escenarios naturales y sin plató?
Es maravilloso y me encanta, si bien supone un poco más de jaleo y es más duro, pero a mí me gusta mucho grabar en espacios naturales, son reales y no de cartón piedra como en un plató. Para mí, es un punto a favor para la serie.

¿Cómo es grabar con Victoria Abril?
Es una profesional muy grande, historia del cine y muy natural. Pero igual que con el resto de compañeros, es que el reparto que tenemos que es impresionante y del que se puede aprender mucho, no solo de Victoria, también de Tito, de Jordi, de Lydia… es un reparto de primera fila y hay que aprovechar a aprender de todos.

¿Con qué personajes comparte más escenas Curro?
Sobre todo comparto escenas con Verónica Sánchez, pero luego empieza a liarse la cosa y tendré algún contacto con Tito Valverde. De ahí saldrá otra trama…

¿Habías coincidido antes con Verónica Sánchez?
Nunca, en Sin identidad ha sido la primera vez que trabajamos juntos y muy bien, Verónica es una actriz fantástica como se ve en la serie y en otros trabajos que ha hecho y es un placer rodar con ella.

Como espectador ¿qué es lo que más te gusta de Sin identidad?
Que es una trama que se va complicando, genera incertidumbre porque no sabes muy bien hacia adonde irán las cosas, me gusta que me sorprendan. Es como cuando estás viendo una serie donde hay un asesinato y el asesino es el que menos te lo esperas. Hay que intentar que las cosas no sean muy previsibles.

Más sobre: