Una carnicera, una DJ, una vegana y un celíaco... ¿quiénes cocinarán en la nueva edición de 'MasterChef'?

El estreno fue un éxito de audiencia, llegando al 16,5 % de cuota de pantalla

Después de un multitudinario casting y muchos nervios, quince elegidos han pasado a formar parte de la familia de MasterChef. Cocinarán en sus fogones, sufrirán en las pruebas y se irán a casa con la satisfacción de haber aprendido algunos de los secretos de los grandes cocineros. Cerca de 9.000 personas de toda España, incluso algunos residen en otros países, se presentaron a las pruebas de esta segunda edición que se ha estrenado con un gran éxito de audiencia, superando en 5,5 puntos el estreno de la primera temporada. Un total de 2.852.000 espectadores (16,5% de cuota de pantalla) se sentaron frente a la televisión para ser testigos del reparto de delantales.

No todos pudieron pasar, aunque dieron lo mejor de sí mismos. La madre de María, concursante de MasterChef Junior, quiso vivir la misma experiencia que su hija pero se quedó a las puertas. Lo mismo que los dos Manolos, padre e hijo, que se enfrentaron juntos a la cata final. Lágrimas de emoción y de tristeza entre los rechazados (tenían que votar a favor dos de los jueces) y mucha alegría entre los elegidos. ¿Quiénes se hicieron con la prenda? ¡Conozcámosles!

 

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- Celia es una joven de 27 años que viene de Madrid y trabaja como técnico de radioterapia. Es flexivegana, hace dos años que no come carne ni pescado y está tratando de eliminar de su dieta también los huevos y los lácteos. En las pruebas Pepe no tenía claro si dejarla entrar ya que, si le toca cocinar carne, ¿la probaría para saber si está buena? No se amilanó y, haciendo un esfuerzo, probó un trozo de atún de otro concursante ganándose una plaza y el respeto del jurado.

- Lleva entre cazuelas 47 años y es que esta veterana ama de casa ha cumplido ya los 71 años. Espontánea y nerviosa, practica fitness y zumba, Churra viene de Pontevedra dispuesta a cumplir uno de sus sueños: regentar un pequeño y coqueto restaurante en su ciudad. El jurado no la dejó pasar al principio, hubo un voto en contra y otro a favor de su entrada, sin embargo, cuando ya parecía todo perdido y estaba a punto de marcharse, Samantha se arrepintió de su decisión y corrió detrás de ella con el delantal. La emoción fue entonces inmensa.

 

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- Cristina tiene 46 años y es empresaria. Ha probado suerte en muchas profesiones: comercial de moda, albañil, azafata de vuelo, masajista y actualmente dirige una empresa de energías renovables, además de editar su propia web de gastronomía. Su afición por la cocina viene de su infancia porque su madre no la dejaba ayudarla así que ella investigaba en libros por su cuenta. Extrovertida y vitalista, su objetivo es montar su propio restaurante, un lugar en el que pueda mostrar su personal oferta gastronómica.

- Un camarero con un padre cocinero. Cristóbal, de 33 años, sirve mesas en Granada en el mismo local en el que su progenitor cocina. Hablador y entusiasta, se considera inquieto, extrovertido y alegre. Ahora quiere saltar a la cocina y elaborar sus propios platos, para “hacerle la competencia” a su padre.

 

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- Daniel, de 34 años, es arquitecto y vive en Rotterdam, pero lo ha dejado todo para volver a España y participar en MasterChef. Su visión sobre la cocina cambió tras ver el documental Un día en el Bulli, de Ferrán Adriá, y se ha atrevido con ocurrencias tales como cocinar en el lavavajillas. Su técnica y el conocimiento de los últimos avances culinarios son sus armas para alzarse con el título de ganador.

- Emil es un hombre serio, exigente y que tiene claro lo que quiere. Este realizador de publicidad y tiene 44 años, se enamoró de la cocina al ver a su abuela elaborar sus platos en el barco, mientras faenaban, ya que es hijo y nieto de pescadores. Lo que persigue es ampliar sus conocimientos y demostrar que sí vale.

 

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- Comenzó a practicar yoga porque tenía una lesión de espalda, pero la cocina es su pasión. Gonzalo, de 48 años, es profesor de bikram yoga y vive en Dubai. Es también vicepresidente de la ONG Diseño para el desarrollo, en la que ayudan a mujeres a insertarse en el mundo laboral. Pero lo ha dejado todo para demostrar su talento.

- Jorge es investigador. Este doctor en biología molecular tiene 36 años y trabaja en el CSIC. Meticuloso e innovador, quiere experimentar con nuevas técnicas para encontrar el plato perfecto. Es un gran aficionado al vino y experto en maridajes.

- Con 22 años es una de las benjaminas de este año. Lola estudia Ciencias Ambientales en Lyon, una de las cunas de la buena cocina tal y como le recordó Samantha. Tiene mucho que aprender todavía pero está dispuesta a iniciar su andadura en este mundo.

 

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- Es DJ e ingeniera de sonido. Lorena tiene 39 años y tuvo que hacerse cargo de la casa y sus cinco hermanos a los 18, tras el fallecimiento de sus padres. Aprendió a cocinar para cuidarles y, gracias a sus viajes por Europa y Estados Unidos, mezcla en sus recetas lo mejor de cada lugar. Su sonrisa conquistó al jurado.

- Marina ha trabajado los últimos 15 años como asistente de dirección y dedica todo el tiempo que le queda a su familia (tiene tres hijos y otros dos de su pareja). Su plato fue uno de los más pensados y elaborados de la selección y conquistó los paladares del jurado, ganándose uno de los delantales. Asegura que heredó la pasión por la cocina tradicional de su madre, pero ha logrado darle a esta un toque de vanguardia.

- El más pequeño de este año se llama Mateo y tiene 20 años. Estudia Historia del Arte, en Zaragoza, y presentó un postre. Tanto él como su madre son celíacos, así que sus platos están elaborados sin gluten. Con esta aventura en MasterChef espera dar un nuevo rumbo a su vida.

- Trabaja en una funeraria desde hace 17 años, pero es un enamorado de la cocina. Miguel Ángel, de 41 años, se considera un tipo con suerte y es un aficionado al boxeo y el snowboard. Aprendió a cocinar cuando se fue a vivir solo y fue probando y experimentando con recetas tradicionales.

- Es dependienta en Jerez de la Frontera, pero a sus 51 años, Milagrosa quiere probar suerte en el programa. Para elaborar sus recetas utiliza instrumentos modernos como el sifón y el soplete para sus salsas espumadas. Entra en MasterChef para demostrar que una ama de casa puede dejar satisfecho a cualquier comensal, por muy exigente que sea, y para intentar hacer de la cocina, su profesión.

- Es carnicera, pero Jordi la puso a prueba despiezando un pescado. Vicky, de 31 años, superó la prueba y entró en el programa. Asegura que su especialidad es, como no podía ser menos, la carne y que es capaz de comerse cualquier cosa cruda, desde una hamburguesa a una salchicha.

Ellos se enfrentarán a retos y platos innovadores, a las técnicas más modernas y los sabores más tradicionales. ¿Su objetivo? Ser elegido el mejor de este año y conseguir lo que logró Juan Manuel: ser el mejor cocinero amateur de España. ¿Apuestas?

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