Besos, un abandono en una gasolinera y muchos celos en '¿Quién quiere casarse con mi hijo?'

El programa de esta semana de ¿Quién quiere casarse con mi hijo? ha estado marcado por el viaje a casa de los solteros con sus pretendientes a sus respectivas residencias. Un momento, sin duda, muy esperado por todos, pero lo que no sabían es que el camino, en algunos casos, ha sido largo y sinuoso.

 

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Alexis no consiguió entrar en su casa con todas sus chicas, ya que a Marta la abandonó de camino en una gasolinera y a María le comunicó que era la expulsada en la misma puerta. Alexis estaba muy molesto porque Xio, Valeria y Marta habían salido de juega varios días seguidos y ésta última le respondió diciendo que lo seguiría haciendo. Así que él se molestó mucho y la dejó en una gasolinera camino de Alicante: “Nunca me habían abandonado en una gasolinera, pero siempre hay una primera vez para todo”, decía mientras esperaba a que la recogieran, sentada en una de sus maletas. También con su equipaje en la mano se quedó María, a quien Alexis comunicó que ella era su expulsada de la semana porque la veía “demasiado niña” para él. Al llegar a casa, Loli, su pretendienta embarazada se quedó con la suite, con sus besos y haciéndole una pregunta: “¿Te verías como padre?”.

 

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Leo sí que disfrutó con sus chicas en casa, en este caso en la piscina. Pero lo que no le gustó a sus pretendientas fue que quisiera quedarse a solas con María, con quien protagonizó apasionados besos. Pero María no se iba a librar de sentirse celosa como sus compañeras porque entró en juego alguien con quien no contaba nadie: Mónica, la exnovia de Leo. Y es que la gran amistad que les une, su complicidad y su química han causado que sus chicas no entiendan por qué rompieron. Después decidió expulsar a Sara, quien se quedó boquiabierta por sus “razones de peso”: “Te gustan varias cosas que yo no puedo soportar. Odio a los pájaros y a los gatos también”.

 

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Fran también se apuntó a lo de los besos y mientras hacían una parada camino de Jaén, Loles y él se separaron del grupo y se besaron. Pero de lo que no se dieron cuenta es de que el resto de las chicas y su madre, Mari Carmen, les seguían y al ver esta escena se llevaron un gran disgusto. Pero si Loles pensaba que tenía su puesto asegurado tras el beso, estaba equivocada, porque al llegar a casa, fue ella la expulsada: “Me he sentido incómodo cuando nos han pillado dándonos un beso”. Una razón que Loles no entendía y se fue muy decepcionada.

Por su parte, Víctor llevó a sus chicas a probar lo famosos “Miguelitos”, pasteles típicos de La Roda, Albacete. Sin duda una dulce cita en la que Andrea confesó que cuando era joven tenía exceso de peso: “Mi madre me tenía que vestir como con una capa de circo. Así que pasé de ponerme ropa de dinosaurio a poder meterme en una talla 38”. Aunque ella no fue la protagonista del día con sus confesiones, ya que Zhendie fue la elegida para abandonar el programa y no se lo tomó nada bien. “Te has equivocado del todo porque las demás son unas falsas. Hazme caso y quédate con tu madre”, decía muy enfadada.

Y si en estas cuatro casas se mascaba la tensión después de los llantos, expulsiones y reproches, en casa de Roi sus pretendientes respiraban tranquilidad, ya que decidió no expulsar a nadie. Pero tienen que ponerse las pilas, porque la semana que viene deberá elegir a dos chicos para que abandonen y tienen que conseguir conquistar a este soltero al que tachan de “inaccesible”.

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