Entrevista a Miguel Ángel Muñoz, actor en la serie 'Ben Hur': 'Esto se lo contaré a mis nietos'

El nuevo trabajo de Miguel Ángel Muñoz es digno de mención. El actor se mostró orgulloso de su participación en la miniserie internacional Ben Hur, que se ha emitido en televisión, en la que ha dado vida a Antegua, el amigo de Ben Hur. "El poder hacer ‘Ben Hur’, el remake de una de las mejores películas de la historia del cine, con 11 Oscar... Se lo contaré a mis nietos (risas)", bromea. La serie, coproducida por Drimtim Entertainment y dirigida por Steven Shill (responsable de Roma y Los Tudor), cuenta la historia de dos amigos que se convierten en enemigos, a través de los ojos de Ben Hur. Esta adaptación, de factura internacional y protagonizada por Joseph Morgan (Crónicas vampíricas), tiene en su reparto tres nombres españoles ya que al de Miguel Ángel, se une el de Lucía Jiménez y Simón Andreu (Las crónicas de Narnia: el príncipe Caspián), que es el esclavo Simónides. En el equipo de rodaje ha participado David Wyler, hijo del director de la mítica versión cinematográfica de 1959 protagonizada por Charlton Heston.

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Háblanos sobre la relación entre Ben-Hur y Antegua
Ben Hur toma una de las decisiones más difíciles que puede tomar alguien, matar a un amigo, Antegua, pero lo hace para que no sufra. Y desde que me mata hasta el final voy apareciendo en su mente como un fantasma guiándole por el camino de lo que tiene que hacer.

¿En la escena del agua?
No. Justamente esa fue la última escena del rodaje. La muerte del personaje es la última, no vaya a ser que se le vayan las manos (risas).

¿Y no te preocupó trabajar en el agua?
Fue una experiencia nueva, como lo fue todo el rodaje para mí. Es una cosa más añadida super divertida y con el pedazo de equipo que había, estaba todo cuidado al milímetro. Benjamín me estuvo contando un poco cómo estaba puesto el decorado y otra parte que había una piscina que te podías sumergir hasta cuatro metros. De hecho, lo iban a reducir a dos para que pudiésemos hacer pie y no tuviésemos ningún susto. Nos cuidaron mucho, intentaron que el agua no estuviera demasiado fría (risas).

¿Cómo has llevado la caracterización?
Pues fui yo el que propuse dejarme barba, primero porque lo veía bien para el personaje ya que Antegua tiene más edad que yo y al estar en galeras le iba mucho ese aspecto descuidado donde ni siquiera puede lavarse durante el tiempo que está allí. Y también porque lo compaginé con otro rodaje en el que hacía un personaje del siglo XVI, que también le pegaba una buena barba. En esta la llevo con estos tirabuzones, super sucia y en la otra me pusieron una extensión de perilla mucho más grande todavía y el bigotillo hacia arriba, con lo cual hago las dos cosas cambiando.

¿Cómo fue esta experiencia en una coproducción internacional, con un equipo tan grande?
Para mí era la primera vez que participaba en una coproducción internacional con un presupuesto tan importante, rodando fuera de España y además en otro idioma. Fue algo nuevo, diferente y bastante complicado. Lo tomé con muchísima ilusión y me lo pasé genial. Pero también me lo tomé con muchísimo respeto y a la vez con mucha presión porque los actores que estaban aquí currando son todos unos cracks. El director, Steven, es un tío muy muy grande y hay que dar 300% para estar a la altura. Con miedito, pero dejando todos los días el resto para estar a la altura.

¿Cómo se mete uno en un proyecto de este tipo?
Hombre, lo primero es suerte que yo creo que es el 50% de las oportunidades de trabajo, porque actores con talento hay muchísimos, que den el perfil del personaje otro montón y que lo hagan mejor que tú, incluso muchos muchos más. Tienes que enterarte del proyecto, en mi caso fue así, querer hacer la audición con el director, una reunión con él para ver el nivel del idioma y demás, y luego hacer la prueba como todo español, canadiense, inglés y todo el mundo que ha pasado por las pruebas. Y, finalmente, que le guste y que encajes en el perfil.

Al ser tan poquitos españoles ¿habéis congeniado con el resto de actores?
Parece que siempre decimos lo mismo, pero es que es verdad. Todo el equipo, sin excepción, tanto el técnico como el artístico, son majísimos. Yo llegué cuando llevaban ya dos semanas largas de rodaje y vine perdidísimo, no conocía a nadie. Por supuesto lo primero que hice fue descolgar el teléfono y llamar a Lucía, ya nos conocíamos de Al salir de clase y desde entonces hemos tenido siempre muy buen rollo, y le dije: “¿Dónde estás? que no conozco a nadie, que aquí todo el mundo me está hablando en inglés y que necesito verte” (risas). Bajó y estuvimos hablando un ratito. Las primeras horas estaba muy nervioso, pero luego vas conociendo a la gente, el buen rollo que hay y enseguida se hace como una pequeñita familia. También es cierto que, a pesar de que me gustaría que los españoles estuviésemos más tiempo juntos, por la diferencia entre los personajes a mí no me toca rodar nada ni con Simón ni con Lucía. Yo toda mi parte la tengo con Ben Hur y pequeño trozos con Esther. Así que nos veíamos en los ratos que teníamos libres e intentamos pasar tiempo juntos, pero casi paso más tiempo con los canadienses y americanos que con mis compañeros.

¿Crees que ‘Ben Hur’ es una oportunidad laboral para que te vean en otros sitios?
Hombre, la oportunidad es trabajar. Hay que dar gracias todos los días y qué se vea y dónde se vea, eso ya viene después. Lo importante y en lo que intento centrarme es en hacer un buen trabajo para que me vuelvan a llamar para volver a trabajar, sea para que me vean en España o que me vean en Estados Unidos, que es este caso. Sí es cierto que es una oportunidad, pero también hay que ser sensatos, el protagonista es Ben Hur y es el eje principal de la historia. A lo mejor alguno se fija en aquel chico español que hace de Antegua, pero la cosa es complicada (risas).

¿Ser un personaje secundario te quita presión?
Hombre, tengo muchísima más presión aquí que en cualquier otra cosa que he hecho en España. De hecho, también hay que ser consecuente con lo que puede suceder. Estrenarme en un proyecto tan importante con un personaje así... Yo no sé si me hubiese llegado una oportunidad de algo más importante, pero tampoco sé si habría estado preparado para hacerlo a la altura. Tener un personaje secundario es importante. Aquí habrá 600 actores y el mío es el número 15. Es un personaje relevante, pero ya sólo esto me ha costado muchísimos meses de preparación y no dormir cada día, como para tener muchísimas más secuencias. Lo estaría pasando fatal y más compaginándolo con otro curro.

¿Qué tal te defiendes con el idioma? ¿Tienes alguien que te ayude?
Todos los actores, no sólo los españoles, teníamos una dialogue coach que trabajaba con nosotros prácticamente todos los días, sobre todo cuando había escenas con texto importante. No sólo con nosotros porque el acento que piden aquí en la película es británico, el mío por ejemplo es más americano y es un lío. Y los canadienses exactamente igual que nosotros. Entonces, se trabaja mucho con el acento en concreto y la entonación que hay que darle a cada frase. En mi caso, me piden mucho rigor, pero también como el personaje tiene raíces latinas pues se puede pasar un poco por alto, gracias a Dios. Pero cuando vine aquí y vi que Ben Hur estaba currando con la dialogue coach me dije: “Madre mía, si este curra tantas horas, las que me tocarán a mí…” (risas).

Aparte, en Madrid estuve bastante tiempo con otro coach preparándome el personaje y machacando cada parte del texto porque cuando trabajas en otro idioma necesitas saberte el guion muchísimo mejor que cuando trabajas en castellano. Inevitablemente estás pensando en lo que estás diciendo o en el tono o en la entonación de una u otra palabra, y te hace que te pongas a pensar en eso y que no estés sintiendo lo que tienes que sentir en la secuencia.




Háblanos de Ben Hur
Es una película que nadie se debería perder. En Ben Hur están los valores fundamentales de la vida: la amistad, la venganza, la pasión... En esta versión hay un tema espiritual muy importante, pero todo contado en el siglo en que vivimos, muchísimo más actual, nada espeso, con acción y personajes que son de hace muchos siglos pero que viven como nosotros vivimos ahora mismo.

¿Cómo te has documentado para el personaje? ¿Has visto la primera versión?
La peli la he visto mil veces, pero como todos, la ponen siempre en Semana Santa (risas). En esta nueva versión se le da mucha más importancia a mi personaje y se crea desde cero. En la anterior Antegua no tiene orígenes latinos, ni habla de su pueblo como es mi caso, ni le cuenta su vida y milagros a Ben Hur todas las noches como hago yo. Con lo cual, ha sido una libertad poder trabajar desde cero y crear el personaje ciñéndome a la época y al espíritu que tenía toda esa gente machacada por los que ellos pensaban que era una clase superior. Y haciéndolo desde cero, poniendo lo que yo, con mi humilde criterio, le he querido poner. Luego el director te va guiando por un sitio o por otro y, al final, sale lo que él quiere y lo que el montador monta.

¿Antegua tiene algo en común con otros personajes que has interpretado?
Ni con Ulises ni con ningún otro. Estoy super contento porque desde Ulises, los últimos cuatro personajes que he interpretado no tienen nada que ver entre sí. Es muy divertido y es un gusto poder seguir trabajando tal y como están las cosas. Y, si además te dan la oportunidad de hacer algo diferente y dar pasitos adelante aunque sean pequeños, pues es una maravilla.

¿Te imaginaste alguna vez haciendo una coproducción de este tipo?
En mi vida. El poder hacer Ben Hur, el remake de una de las mejores películas de la historia del cine, con 11 Oscar... Se lo contaré a mis nietos (risas).

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