Lucía Jiménez es Atenea en la serie 'Ben Hur': 'Sería increíble trasladarme a esta época porque a pesar de que soy una esclava tengo suerte'

Lucía Jiménez ha hecho un viaje en el tiempo para trasladarse a la época romana y meterse en la piel de Atenea, una esclava, en la mini serie Ben Hur, que se estrena en Antena 3. La serie, coproducida por Drimtim Entertainment y dirigida por Steven Shill (responsable de Roma y Los Tudor), cuenta la historia de dos amigos que se convierten en enemigos, a través de los ojos de Ben Hur. Esta adaptación, de factura internacional y protagonizada por Joseph Morgan (Crónicas vampíricas), tiene en su reparto tres nombres españoles ya que al de Lucía se une el de Miguel Ángel Muñoz, que encarna a Antegua, amigo de Ben-Hur, y Simón Andreu (Las crónicas de Narnia: el príncipe Caspián), que es el esclavo Simónides. En el equipo de rodaje ha participado David Wyler, hijo del director de la mítica versión cinematográfica de 1959 protagonizada por Charlton Heston.

La actriz española asegura que su personaje tiene un gran protagonismo en la historia y ha narrado lo que es trabajar fuera de nuestro país.

Háblanos de tu personaje
Mi personaje se llama Atenea y es la mujer del senador de Roma. Es un personaje nuevo que no estaba en la película, pero en la novela sí que hay un personaje que puede recordar a Atenea y que yo creo que han rescatado para esta nueva versión. Se trata de su esclava, es una mujer que, aunque vive a todo lujo, no deja de ser su esclava y está sometida a todo lo que él quiera, diga, haga y le parezca desde los 13 años cuando fue comprada. Es un personaje muy bonito porque está rodeada del poder de los romanos. Es más, los poderosos la respetan porque ella, a pesar de ser la mujer del senador, tiene cierto prestigio y está considerada una mujer peligrosa. Se ha ganado el respeto de los romanos y la vida con ellos la hace normal. Entonces conoce a Ben Hur y hay una atracción física, pero también espiritual, y una atracción por la causa porque él también es esclavo de los romanos.

¿Es lo espiritual una de las novedades de la película?
No hay una secuencia donde esté marcado lo espiritual, pero en esa época era su forma de vida.

¿Se puede considerar a Atenea la novia de Ben Hur?
Tengo una historia con él, pero no soy su novia para nada. No, porque hay un impedimento muy grande y es que soy la mujer del senador de Roma.

¿Cómo se trabaja con esta caracterización, rodeada de caballos, docenas de extras...?
Pues fue impresionante. Cerraba los ojos y cuando los abría me decía: “qué suerte poder vivir de esto, qué emocionante”, porque realmente hay un momento en el que te trasladas a esa época. Ese momento mágico cuando dicen “acción” y está sucediendo. El nivel de dirección artística, de vestuario... todo es espectacular. Había muchísimo trabajo, llevaban meses trabajando en esto y se notaba. Las localizaciones eran espectaculares. Lo único el polvo, en los planos nunca he tenido tanta arena en los ojos (risas). Pero llega un momento que ya lo asumes y es parte del personaje.

 

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¿Es una historia que atrae a la gente?
Sí. A mí como me gusta mucho la historia y yo creo que hay curiosidad en cómo se vivía en otras épocas, qué pasaba. Esta historia es muy bonita. Yo creo que en esta nueva película se marca mucho más el conflicto entre Messala y Ben Hur. Es muy interesante y, además, mi personaje está entre los dos. Por un lado, conoce a Ben Hur cuando es esclavo que luego se convierte en ciudadano romano y los dos tienen una relación, se hacen amigos y aparentemente lucharán contra los romanos. Y luego está Messala, hijo de mi dueño. Messala es cómo mi hijastro por decirlo de alguna manera. Soy la mujer de su padre y tengo mucha relación con él. Y, por lo tanto, como esclava de su padre él puede hacer conmigo lo que quiera porque en esa época las mujeres eran esclavas.

Por lo tanto tu papel es importante
Claro, claro. Estoy entre los dos. Tengo relación con Messala y relación con Ben Hur. Soy manipuladora y, al final, hago un poco lo que quiero con ellos (risas).

¿Crees que va a gustar?
Yo creo que sí. De verdad, lo digo con toda la humildad y con toda la seguridad. Creo que el guión es espectacular, pasan muchas cosas todo el rato y son muy claras, y muy directas, y todo pasa por algo. Y sí hay gente que ha visto la serie de Roma, el director ha dirigido algún capítulo de esa serie, y es espectacular cómo trabajan y como cuentan las historias, la verdad que a mí me recuerda mucho a Roma.

¿Cómo te documentaste?
Una de las primeras cosas que hice fue estudiar sobre esta época, cómo era el emperador, el senador romano, qué eran los esclavos. Hay una cosa muy interesante y es que me alucinan como trabajan. Siempre había en rodaje un hombre que se llama historical advisor, el asesor, que cada duda que tienes lo llamas y te lo cuenta todo. Yo tenía una serie de dudas muy importantes para mi personaje. Tenía una serie de venenos con los que puedo envenenar a la gente y los puedo matar o los puedo dejar indispuestos. Pero no soy mala, soy esclava y estoy harta, es que no puedo más (risas).

¿Qué diferencia notas de grabar en España a grabar en un súper plató?
Es que diferencias pues o todas o ninguna. Por un lado, la diferencia es obvia pero, por otro, el fin es el mismo y a la hora de trabajar es muy parecido. Entonces diferencias yo creo que en este caso es el inglés canadiense y que cada uno tiene su función en el rodaje y son muy organizados. Son muchos, pero están muy especializados. No lo sé, tengo la sensación de que aquí hay mucho especialista en cada cosa. Uno viene sólo para que el ejército vaya bien, el dialogue coach para que todos hablemos más o menos con el mismo acento... pero luego a la hora de rodar es super parecido.

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¿A qué época te trasladarías si pudieses?
Qué interesante... No lo sé. Sería increíble trasladarme a esta época porque a pesar de que sea una esclava tengo suerte. Mi personaje se ha buscado la vida para seguir adelante en un mundo súper machista a un nivel increíble. Lo que yo he desarrollado son las facultades para ser la mujer perfecta y que no haya ni una sola fisura para que el senador no me trate peor. Mi personaje, Atenea, intenta ser maravillosa y perfecta para él pero tengo mis conflictos y mis granas de salir corriendo.

Sólo sois tres españoles ¿crees que habéis tenido suerte para conseguir este papel?
Creo que sí influye la suerte y también que han confiado en nosotros para hacerlo. Pero no considero que Miguel Ángel, Simón y yo seamos los cabecillas. No lo creo. Somos muchísimos actores y podría estar aquí cualquiera. Han confiado en nosotros. Yo hice una entrevista con el director en Madrid y la verdad es que fui a por todas. Vamos, no os digo que fui vestida de romana, pero casi (risas). Y a las 9 de la mañana en la recepción del hotel pensando “por favor que vergüenza, Lucía”, pero no podía ir con un vaquero. Tienes que llegar y tienen que ver ya que eres Atenea. Lo físico es súper importante. Porque la primera vez que te ven tienen que ver al personaje. Y más una oportunidad así que buscaban a gente por todo el mundo.

Una producción cómo esta puede ser un paso importante en tu carrera
La verdad que sí lo he pensado y ojalá sea así porque me apetece mucho seguir trabajando y trabajar fuera en producciones como esta. No por lo que siempre me dicen de ‘el salto a Hollywood’, no. No por saltar a ningún lado sino por hacer películas, series o teatro, me da igual, o sea actuar en proyectos así que es una gozada. Como si es en Alemania. Que llegue a tanta gente, porque se va a estrenar a nivel mundial, pues sí es una alegría y ojalá que vaya bien y que guste y que de repente haga más cosas.

Cuéntanos alguna anécdota curiosa
Hay una muy graciosa. Estábamos en las cuadrigas haciendo las carreras y el actor que hace de Poncio Pilatos, que es súper gracioso, se levanta para dar un discurso: “Porque los dioses no sé qué...” Empieza el discurso ya rodando y, de repente, nos decía cosas que no estaban en el audio. Decía “te quiero pequeña, calamares y una cerveza por favor” porque es lo único que sabía decir en español. Y a mí me entraba la risa. Era como “no me hagas esto por favor” (risas).

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