La Voz, escenario de segundas oportunidades: Rosario y Malú se reencuentran con viejos amigos

Ya sabíamos que en La Voz se podían presentar todo tipo de artistas. Algunos han probado suerte en otros realities, otros tienen una carrera más o menos dilatada en los escenarios españoles y, a causa de la crisis, han visto menguada su cantidad de trabajo. En la tercera gala del espacio descubrimos no sólo que la audiencia sigue apostando por este novedoso formato (casi 5 millones y medio de personas sintonizaron con él, lo que supuso un 33,4% del pastel), sino que las segundas y terceras oportunidades nunca sobran.

Los coaches recibieron algunas sorpresas esa noche. Voces que emocionan y evocan recuerdos, que enganchan, que enamoran… y otras que resultan conocidas. Susana, que ha tenido su propia orquesta y ha hecho coros para grandes artistas, es una amiga de toda la vida de Malú, aunque esta no la reconoció y no se giró al escucharla. Malú explicó que los nervios la habían traicionado y que por eso no había caído en quién era, sin embargo Melendi sí que apostó por ella y se la llevó a su equipo.

 


 Rosario tuvo además una buena dosis de recuerdos. Emmanuel se enfrentó a las sillas giradas con temple y el tema Nothing compares to you . Ella sí que supo en seguida de quién se trataba y pulsó el botón. Claro, Manu, así le llama su amiga, se pasó a su equipo de inmediato.

David Ros se quedó con Bisbal y es que este joven catalán que fue expulsado en la primera gala de OT 4 seguramente pensó que la experiencia de su tocayo le será de ayuda. Son ya varios los extriunfitos que están desfilando por el escenario de este nuevo programa musical en busca de su sueño. ¿Quién ha dicho que estos no se pueden hacer realidad?

El recuento de equipos sigue casi empatado. David Bisbal, Rosario y Malú tienen ya ocho voces, mientras que el impulsivo Melendi va en cabeza con nueve. Ya falta poco para completar los 14 que necesitan y comenzar las “clases”. ¿Cuál de ellos logrará ser la voz definitiva?

Más sobre: