Los besos en la pista de tenis de Kaley Cuoco y su marido, Ryan Sweeting

La pareja, que celebró su enlace recientemente, dio rienda suelta a su amor en un partido benéfico que ambos jugaban

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La actriz Kaley Cuoco despidió el año 2013 de la mejor forma posible: tras seis meses de relación con el tenista Ryan Sweeting, Kaley sorprendía anunciando que se habían casado en una romántica ceremonia en Los Ángeles. Han pasado seis meses desde que la actriz y su marido se dieron el 'sí, quiero', pero la pareja parece vivir todavía en una constante luna de miel en la que cualquier momento es bueno para las demostraciones de amor. Kaley y Ryan participaron en un partido de tenis benéfico celebrado en Calabasas, California, donde dejaron claro, una vez más, el dulce momento que atraviesan.

Para Ryan Sweeting, tenista profesional, los partidos de dobles de este deporte forman parte de su día a día, pero no hay duda de que nunca había tenido una mejor compañera en la pista. Los dos jugaron en pareja, combinando los golpes de raqueta con abrazos y gestos de cariño. Y para celebrar el esfuerzo realizado, nada mejor que un romántico beso que regalaron a las cámaras, a través de la red de tenis y sin soltar, eso sí, sus raquetas. Kaley y Ryan llevaron su compenetración también al vestuario: ambos combinaron en sus atuendos deportivos prendas de color negro y rosa, el mismo tono que escogieron para la decoración de su idílica boda.

 

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Parece que Ryan, de 26 años, le ha enseñado a Kaley, de 28, lo mejor de este deporte. La protagonista de The Big Bang Theory se volcó en el partido, y no dudó en correr por la pista, saltar con su raqueta o incluso lanzarse al suelo tras la pelota. Eso sí, la actriz se divirtió como nunca, riendo y bromeando sin parar. Y es que no hay mejor forma para ella de disfrutar de este deporte que con su marido.

 

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Tras una breve relación con el actor Henry Cavill, protagonista de Superman, Kaley conoció a Ryan, de quien no tardó en enamorarse. Seis meses después, la pareja se daba el "sí, quiero" en una ceremonia de cuento de hadas. Más de un centener de invitados, una impresionante tarta nupcial, adornos rosas y un vestido de Vera Wang para celebrar el que se convirtió, según la propia actriz, en el "mejor día de mi vida".  

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