Ewan McGregor recibe el Premio Donostia: 'Mi carrera no sería lo mismo sin mi mujer, la quiero con todo mi corazón'

El actor escocés Ewan McGregor, el Premio Donostia más joven en los 60 años de historia del festival de cine, dedicó ayer el galardón a su mujer, visiblemente emocionado, porque, dijo, ella siempre ha estado presente en los momentos importantes de su vida, y la echaba de menos.

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"Nos conocimos entre mi primera y segunda película y mi carrera no sería la mismo sin ella, la quiero con todo mi corazón", dijo el escocés entre una selva de aplausos que le abrigó en ese momento, después de que agradeciera el premio en euskera.

"Yiuan", o "Yiuin", como prefiere que se pronuncie su nombre, llegó al Kursaal pasadas las nueve y media de la noche y estuvo los siguientes veinte minutos paseado la alfombra roja, para arriba, y para abajo. Una alfombra roja por la que también desfilaron conocidos de ambito nacional, como el recién estrenado Alex Ubago, el cantante Mikel Erentxun o la exministra de cultura Ángeles González-Sinde.

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Firmó autógrafos y se fotografió con algunas de sus seguidoras, que no pararon de gritar de la emoción, ya que el repartió hasta besos. Hasta se hizo una foto antes de entrar al auditorio con una señora mayor que resultó ser la madre de Juan Antonio Bayona, Piedad, que acudió a la gala con su marido y con Carlos, el hermano gemelo de "Jota", como se conoce al director de cine, quien ya en el escenario les dedicó la película que se estrenaría a continuación, Lo imposible.



Con un emotivo vídeo en el que se recordaban a anteriores Premios Donostia comenzó la gala, el auditorio abarrotado de gente pendientes todos de las imágenes que iban saliendo y que coreaban con aplausos, algunas, intensamente, como en los casos de Fernando Fernán Gómez, Woody Allen, Richard Gere y Meryl Streep.

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"Yo no estoy al nivel de las personas que hace años han recibido este premio", fue lo primero que dijo el escocés. Luego fue el turno para la carrera de este camaleónico actor, que quedo resumida en un puñado de imágenes seleccionadas de entre sus más de 50 largometrajes, de Renton al dulce seductor de Nicole Kidman en Moulin Rouge; de soldado, a ejecutivo, cura, (por supuesto, caballero Jedi), escritor a sueldo y...padre, papel que por primera vez interpreta en Lo imposible.  

Tras valorar una carrera por la que se ha ganado el respeto de todos, la presentadora de la gala, Edurne Ormazabal, aseguró que el premio no se lo lleva McGregor "por casualidad", sino por su capacidad para interpretar papeles tan distintos y haber conseguido una carrera tan variada.

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McGregor, que ha optó por un traje azul marino y camisa blanca, sin corbata, como indumentaria para recibir su premio, recordó sus anteriores visitas a San Sebastián con Trainspotting y con Moulin Rouge y dijo que las dos veces se sintió "como una estrella de rock".

Bayona, que le entregó el galardón, dijo del protagonista de su película, al que nombró "sucesor" de Spencer Tracy o Gregory Peck, que el riesgo siempre ha estado presente en su "impredecible" carrera, pero lo que más le ha valorado es "su enorme honestidad y humanidad".

Recién llegado de Tulsa (EEUU), donde rueda una producción americana con Meryl Streep y Julia Roberts, "August: Osage County", el actor estuvo volando 24 horas para llegar a tiempo de presentar la película y recoger su premio en San Sebastián y volar hoy mismo a Oklahoma.

El director español cerró la gala con una máxima esperanzadora con la dejaba al público en vilo (y recopilando pañuelos de papel) para ver su segundo largometraje tras la celebrada El orfanato: "Si nos dejan, podemos hacer en este país posible lo imposible". Y empezó la película.

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