Esta semana en ¡Hola!: María Esteve habla de su boda por primera vez

'Fue todo maravilloso. Mi marido es un hombre estupendo, pero no tiene nada que ver con el medio en el que yo me desenvuelvo', asegura la hija de Marisol y Antonio Gades que se casó en Málaga el pasado mes de julio

Tras triunfar en la pequeña pantalla de la mano de Doctor Mateo, la actriz María Esteve, convertida en mujer casada desde el pasado mes de julio, vuelve a centrarse en el legado de su padre a través de la Fundación Antonio Gades. La hija de Marisol y el fallecido bailarín se muestra feliz con los últimos progresos de la compañía de teatro, que tras inaugurar la temporada actuando para las mujeres de la cárcel de Alcalá-Meco va a realizar una gira por Francia con su repertorio.

María se retiró de la interpretación durante dos años para recoger el testigo de su padre y ha puesto en pie la fundación que lleva su nombre, mano a mano con Eugenia Eiriz, la viuda del bailarín y coreógrafo, con quien mantiene una estupenda relación. Pero, como decíamos, María se casó el pasado julio y hasta ahora no había hablado de la boda a un medio de comunicación. Así ha contestado a las preguntas que sobre el particular le hemos hecho.

-¿Ha cambiado tu vida el matrimonio, María?
No, lo que me ha extrañado es que se haya dicho que era una boda secreta… Fue algo íntimo simplemente. No me gusta airear mi vida privada y en un momento tan especial lo que quería era estar rodeada de mi gente más allegada. Fue todo maravilloso. Mi marido es un hombre estupendo, pero no tiene nada que ver con el medio en el que yo me desenvuelvo y no me gustaría tener que obligarle a exponerse y que todo el mundo hable de él.

-Pero estas feliz…

Claro que sí, feliz y muy contenta. Todas las cosas bonitas son siempre buenas. Este trabajo mío es muy duro y tener espacio para crear un hogar completo es fundamental.

-¿Vas a animarte pronto a ser madre?
Nunca sabe uno, pero vamos a tomar las cosas con calma. Soy una mujer y como todas quiero tener un marido estupendo, una casa y unos hijos maravillosos, pero hay que dar tiempo al tiempo y si Dios quiere ya vendrán.  Como sabrán, y ella vuelve a recordarlo, la identidad y el nombre de su marido no los ha dado a conocer porque no pertenece a su mundo y así lo han decidido ambos. "El hombre con el que me he casado no es un personaje público y está en  todo el derecho de preservar su identidad y su  anonimato", declaraba María poco después de la boda.

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