Esther Arroyo, muy recuperada del accidente de tráfico que sufrió, en el concierto de Seal en Marbella

Con el pelo muy rizado, peinado a lo “afro”, y ropa cómoda e informal, Esther Arroyo cantó y disfrutó como nadie en el concierto que el cantante melódico Seal dio en Marbella. Mientras el artista desgranaba sobre el escenario sus mejores notas, la actriz andaluza se mezclaba con la multitud que abarrotaba la plaza de toros de la localidad malagueña, unas 3.500 personas según se ha estimado. Acompañada por su marido, Antonio Navajas, Esther se encontró con algunos amigos a los que saludó con un cariñoso abrazo.

Aunque todavía tiene algunas secuelas, atrás ha quedado ya lo peor del grave accidente de tráfico que sufrió la pareja en octubre de 2008, cuando iban en un coche por la antigua carretera N-340, a unos diez kilómetros de Vejer de la Frontera. Esther Arroyo y Ana Torroja viajaban en un monovolumen junto a otras cuatro personas cuando chocaron frontolateralmente contra otro vehículo que se había quedado atravesado en la calzada debido al fuerte temporal que azotaba la zona, según apuntó la Subdelegación del Gobierno de Cádiz. A consecuencia del suceso, Esther tuvo que ser operada de las fracturas que sufrió en las piernas y permaneció ingresada más de tres semanas.

En el programa de televisión DEC, la actriz contó, en el mes de abril, las molestias que tiene aún: sigue cojeando y no puede permanecer demasiado tiempo de pie. “Todo fue tan dramático y brutal que no me queda más que tirar para adelante y ser optimista. Sigo con mi rehabilitación, pero está llegando también a un final. Estoy muy limitada, no puedo ponerme tacones, no puedo estar más de 4 horas de pie, mi rodilla de aquí a 5 años me dará muchos problemas”. Sin embargo no ha perdido el optimismo que la caracteriza: "No voy a poder ejercer mi profesión como lo hacía. Habrá muchas cosas que no pueda hacer. En todo momento intento aceptar lo que hay. Yo soy muy feliz, lo más importante es mi familia, mi marido, mis hijos, mi casa..."

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