Planes de película: unas vacaciones en Roma, perderse por Nueva York y enamorarse en París

Nicole Kidman, Audrey Hepburn, Tom Hanks o Macaulay Culkin nos enseñaron algunas de las ciudades más bellas en sus interpretaciones más famosas

 

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Gracias a la magia del celuloide, hemos viajado a lugares tan mágicos como Roma, París, Nueva York o Londres sin necesidad de movernos de la butaca del cine. Para siempre quedarán en nuestro recuerdo las escenas interpretadas por las grandes estrellas de Hollywood. Nadie olvidará jamás el rostro juvenil con el que Audrey Hepburn iluminaba la pantalla en Vacaciones en Roma. A bordo de una Vespa y con Gregory Peck como compañero nos enseñó los rincones más bonitos de la Ciudad Eterna. Lo mismo ocurriría con la inmortal Dolce Vita de Federico Fellini, que nos mostraba a la actriz Anita Ekberg, en todo su esplendor, mojándose bajo el agua de la Fontana de Trevi. Mucho más recientes son éxitos de taquilla como Sólo tú, Ángeles y demonios y Gladiator -que aunque no se rodó en Roma, recrea a la perfección su Coliseo-, cuyos argumentos tienen como telón de fondo las calles romanas.

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No osbtante, la capital italiana tiene una dura competidora en París. La Ciudad de la Luz ha inspirado largometrajes como el romántico musical Moulin Rouge, en el que Nicole Kidman y Ewan McGregor se enamoraban en el barrio más bohemio de la capital del Sena. Historias de amor también salpicaban guiones como el de la renovada Maria Antonieta de Sofía Coppola, que hizo de Versalles su cuartel general. Un antepasado de la caprichosa soberana fue Luis XIV, uno de los protagonistas de El hombre de la máscara de hierro, en la que Leonardo DiCaprio encarna al rey y a su secreto hermano gemelo, quienes se convertirían en el gran secreto del siglo XVIII francés. Tiempos mucho más recientes inspiraron las tramas de El último tango en París -protagonizada por un espléndido Marlon Brandon- y El código da Vinci, que de la mano de Tom Hanks nos regala un inusual recorrido por el museo del Louvre y una visita relámpago a Londres, donde tiene lugar el desenlace del misterio.

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 La otra capital del cine europeo es Londres. Sus autobuses de dos pisos, sus características cabinas telefónicas, el puente sobre el Támesis o la Torre de Londres son escenas recurrentes en filmes como Match Point, de Woody Allen. En la película del genial director, Scarlett Johansson y Jonathan Rhys Meyers nos muestran, de primera mano, a la alta sociedad inglesa. Personajes mucho más mundanos pueblan las escenas de Notting Hill. Este conocido barrio londinense se convirtió en testigo mudo del romance entre Hugh Grant y Julia Roberts en la película del mismo nombre. También rincones de Londres, como Picadilly Circus, King's Cross o Borough Market son retratados en la primera entrega de El diario de Bridget Jones, que tiene como protagonista a una hilarante Renée Zellweger con unos cuantos kilitos de más.

Y por último, recalaremos en el país que es considerado por muchos como el Hollywood del Este. No es otro que la República Checa. El Teatro Nacional de Praga albergó buena parte del rodaje de la inolvidable Amadeus, que fue la revelación de los Oscar de 1984. Su director, Milos Forman, y su protagonista, Tom Hulce, recibieron el reconocimiento mundial gracias a su magnífica versión del incombustible Mozart. Igualmente inspirados en época pasadas están los filmes Oliver Twist y Los Hermanos Grimm. En el primero, el director Roman Polanski hizo deambular al pobre huérfano protagonista por las calles de Praga y sus aventuras también tuvieron como escenario las localidades checas de Beroun, Melnik y Zatec, entre otras. En el caso de Los Hermanos Grimm, protagonizado por Heath Ledger y Matt Damon, la historia se rodó en el castillo de Křivoklát y en Kutná Hora, e incluso participaron actores checos.

Al otro lado del Atlántico

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Si queremos establecer una relación director-ciudad, uno de los mejores exponentes dentro del cine sería Woody Allen y Nueva York. El cineasta ha inmortalizado la Gran Manzana en la mayoría de sus películas, convirtiéndola no sólo en el escenario de las mismas, sino en un parte fundamental de la historia que quiere contar. Así lo demostró en películas como Manhattan, Misterioso asesinato en Manhattan y Annie Hall, por citar tan sólo algunas de ellas. Perdido por las calles de Nueva York también vimos a Macaulay Culkin en la secuela de Sólo en casa y descubrimos algunas de las tiendas de la Quinta Avenida así como los rincones más hermosos y las mejores vistas de Central Park.

Y es que la ciudad neoyorquina sigue siendo uno de los escenarios más elegidos por los directores e incluso, con el paso del tiempo, el cine le ha ido dando cierto glamour. Por Bryant Park, el Hotel Four Sessons o las calles del Greenwich Village, uno de los barrios residenciales, veíamos a Carrie Bradshaw y a sus inseparables compañeras en Sexo en Nueva York, tanto en la serie de televisión como en su adaptación cinematográfica. El personaje que interpreta Sarah Jessica Parker escoge la Biblioteca Pública de la ciudad como lugar para celebrar su primera y fallida boda con Mr Big. Otras películas como Algo para recordar y Otoño en Nueva York o series como Friends nos mostraron diferentes puntos de vista de la ciudad bañada por las aguas del Hudson.

Pero si nos trasladamos unos cuantos más kilómetros al oeste, llegamos a la ciudad que se ha convertido en la meca del cine. Hablamos de Los Ángeles. Allí, además de encontrarse los estudios de las productoras Warner Bros y Universal, se han rodado mil y una cintas. Una de las películas que todos recordarán es Pretty Woman. Los personajes interpretados por Richard Gere y Julia Roberts se conocieron en Hollywood Boulevard, también conocido como Paseo de la Fama, fueron de compras por las exclusivas tiendas de Rodeo Drive y se alojaron en el lujoso Hotel Regent Beverly Wilshire.

Pero no es el único hotel de la ciudad californiana que ha aparecido en películas. En Los Ángeles, muchos de ellos adquieren importancia por las escenas que allí se grabaron. Es el caso del Westin Bonaventure Hotel, que sirvió de escenario para escenas de En la línea de fuego, de Clint Eastwood, y Mentiras arriesgadas, entre otras. No podemos dejar de mencionar en el apartado de ciudades estadounidenses Las Vegas, donde se rodó la saga de Ocean’s Eleven, y San Francisco, donde Will Smith dio lo mejor de sí en En busca de la felicidad.

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