Tim Burton y Helena Bonham Carter, una familia de ‘miedo’ en Londres

La pareja salió a pasear junto a sus hijos, cuyo parecido a sus célebres padres es cada día más evidente

Tim Burton y Helena Bonham Carter forman junto a sus dos hijos una de las familias más peculiares y excéntricas del cine. "Somos los frikis del barrio", ha señalado en más de una ocasión el cineasta de Sweeny Todd , que pese a saberse diferente no se resigna a ser el centro de todas las miradas en el vecindario de Hampstead, donde actualmente residen. "Me puedo vestir como un payaso y reírme con todo el mundo, pero aún así dirán que tengo una personalidad oscura".

La pareja fue fotografiada mientras paseaba en una mañana soleada por los alrededores de su barrio junto a sus dos hijos, Billy-Ray e Indiana Rose, tal y como se refiren a ella, aunque realmente su madre ha confesado que aún no la han puesto nombre. La pequeña, de tres meses, lucía un peculiar flequillo en el centro de la frente e iba en brazos de su madre, mientras que Billy, de cuatro años, llevaba un atuendo muy similar al de su padre -chaqueta cruzada y pantalón. La familia Burton vive en dos casas unidas por un pasillo por el cual se comunican. "Su lado es un caos. El mío es hermoso y ordenado. El cree que su sector es más James Bond, pero…", declara la Bonham Carter. Lo curioso es que en el área del director está la habitación del pequeño Billy-Ray, mientras que Indiana Rose permanece junto a su madre. Eso sí, en la vivienda femenina, están la cocina y la chimenea que los reúnen en las noches de invierno.

Pese a este y otro tipo de excentricidades, tanto Tim como Helena se complementan a la perfección y juntos tienen una creatividad que va más allá de los parámetros normales en el mundo del espectáculo. Él es un genio y ella desciende de familia de sangre azul, de Lord Oxford, Primer Ministro del Reino Unido por el Partido Liberal. Ambos comparten un look desaliñado, -Tim siempre con vestimenta oscura y Helena despeinada y con esa piel de porcelana- y encuentran la belleza en todo lo que puede asemejarse a lo esperpéntico y lo terrorífico. "Siempre me han gustado los personajes extraños", asegura.

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