Un jovial y atractivo Viggo Mortensen, protagonista en la gala inaugural del Festival de San Sebastián

El Kursaal volvió a abrir sus puertas para dar el pistoletazo de salida a la 55ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. De la mano de actriz Cayetana Guillén Cuervo y la periodista Edurne Ormazábal se dieron a conocer las secciones del certamen, así como los rostros del cine español e internacional.

La gran estrella de la gala inaugural fue Viggo Mortensen. Luciendo perilla, el actor presentó junto al director David Cronemberg Promesas del Este, un thriller sobre la mafia rusa que ha sido galardonada en el reciente Festival de Toronto y está cosechando ya los mejores elogios de la crítica española. El director canadiense, con el que ya trabajó en Una historia de violencia, animó a que el público disfrutara de la película y advirtió que a quien no le guste "no tiene porque ser educado". Y añadió: "Si Viggo no gana el Oscar por esta película, no volveremos a trabajar juntos", bromeó el cineasta, cuya película es una de las dieciséis que opta a la Concha de Oro del festival. Eduardo Noriega, compañero de Viggo en Alatriste será uno de los que tome la decisión como miembro del jurado, presidido por el escritor Paul Auster, a lo que Viggo respondió: "Espero que eso no influya en su decisión final".

Meses después de haber sido nombrado Hijo Adoptivo de León, Viggo Mortensen luce en cada una de sus apariciones públicas, en Toronto, Nueva York y ahora en San Sebastián, la insignia de una ciudad que ha calado hondo en su corazón: "Volveré todo lo que pueda porque León seguirá siendo para mí el corazón de España". El actor, que vivió gran parte de su infancia en Argentina y Venezuela, domina el español y quiso poner punto y final a la gala inaugural pronunciando una frase en euskera "ondo pasa" (pasadlo bien).

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