Owen Wilson regresa a casa bajo la vigilancia de amigos y familiares

El actor ha recibido el alta médica después de permanecer ingresado durante una semana

Una semana después de su repentino ingreso en el Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles, Owen Wilson ha vuelto a casa. El protagonista de Zoolander llegaba el pasado sábado a su residencia de Santa Mónica en coche, del que se bajó por su propio pie y luciendo un aspecto demacrado y cansado. Pero a pesar de haber recibido el alta médica, el actor permanece vigilado continuamente por amigos y familiares ya que no goza aún de buena salud mental. Un amigo cercano ha revelado a la revista People que "Owen no está sano mentalmente pero está agradecido de seguir con vida. Sabe que estuvo cerca de la muerte y está contento de que se le haya salvado de él mismo. Está en casa con gente que le vigila las veinticuatro horas del día".

Wilson, de 38 años, fue ingresado el 26 de agosto después de que la policía recibiera una llamada de urgencia que pedía "asistencia médica" para el actor. Los cinco días siguientes los pasó en el Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles, donde recibió las visitas de sus padres, Robert y Laura, de sus hermanos, Andrew y Luke, y de amigos como Wes Anderson, Samuel L. Jackson y Woody Harrelson. Durante su estancia en el hospital, y ante las especulaciones que se originaron por no hacerse públicos los motivos de su ingreso, el actor emitió un comunicado a la prensa en el que "respetuosamente pedía a los medios de comunicación que le permitan recibir cuidados y curarse en privado en estos difíciles momentos".

Owen, al que se esperaba esta semana en el Festival de Venecia para promocionar la película The Darjeeling Limited con Adrien Brody y Jason Schwartzman, ha tenido que cancelar sus asistencia además de haber abandonado su próximo proyecto, el filme Trophic Thunder. La comedia iba a empezar a rodarse este mes y hubiera reunido en la gran pantalla al actor texano con su amigo Ben Stiller.

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