Matt Damon estrena, rodeado de estrellas, ‘El ultimátum de Bourne’ en Londres

El actor más rentable de Hollywood llegó acompañado por su esposa, Luciana Barroso

Tras pasar unos días jugando al golf y descansando en Sotogrande (Cádiz) con su mujer y sus dos hijas, Matt Damon viajó hasta Londres para estrenar anoche su película El ultimátum de Bourne, tercera secuela de las aventuras del agente amnésico Jason Bourne. El actor más rentable de Hollywood (genera unos ingresos brutos de 29 dólares por cada dólar que recibe, según Forbes) llegó acompañado de su esposa, la argentina Luciana Barroso, para presentar en la capital británica el que ha sido el taquillazo del verano en Estados Unidos.

La lluvia que caía anoche en Londres no aplacó a Damon, que permaneció durante una hora y media firmando autógrafos y besando a las fans que le esperaban en la plaza Leicester. Matt, considerado a sus 36 años uno de los hombres más atractivos de Hollywood, cree que ya es demasiado mayor para verse como tal: "Tengo más canas que Brad Pitt. No somos los jóvenes que fuimos. La paternidad nos ha cambiado", dijo.

La atención que el actor tuvo anoche con sus seguidores contrastó con la falta de tacto del cantante Prince, que fue escoltado directamente hasta el interior de la sala minutos antes del comienzo de la película. Pero el músico de Minneapolis no fue el único rostro conocido que se dejó ver sobre la alfombra roja. Las actrices y compañeras de reparto de Damon en el filme, Joan Allen y Julia Stiles (que hace unos días calificó de "estupendo" trabajar con el actor), no faltaron a la cita y posaron sonrientes a su llegada al teatro Odeon. También estuvieron presentes la actriz Neve Campbell, que optó por el rojo pasión en su atuendo; Kimberly Stewart, hija del cantante Rod Stewart; y la modelo Helena Christensen, a quien hace unas semanas veíamos con Bono y Penélope Cruz en las playas de Saint Tropez.

"Jason Bourne no es James Bond"
El protagonista de la saga de Bourne, consciente de las comparaciones habidas entre su personaje y James Bond, dijo que "Bond siempre permanecerá anclado en los sesenta y en los valores de esa década. Es anacrónico si lo ubicas en el mundo de hoy". Damon, que dijo que Bourne no es ni mejor ni peor que Bond, sin embargo no mostró reparo en criticar al agente secreto británico más famoso del cine y la literatura: "Bond es un imperialista y un misógino que mata a la gente y se ríe de ello, que bebe Martinis y gasta bromas". Y añadió: "Bourne, sin embargo, es un monógamo cuya novia ha muerto y él no hace otra cosa que pensar en ella. No tiene artilugios como Bond y se siente culpable por lo que ha hecho". Damon no descarta participar en una cuarta secuela, siempre y cuando el director Paul Greengrass esté detras de la cámara.

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