Jennifer Hudson, entre lágrimas, y Alan Arkin, mejor actriz y actor de reparto

Con el séptimo Oscar de la noche ha llegado el primero en las categorías de interpretación. Rachel Weisz, la actriz protagonista de El jardinero fiel, ganadora de la estatuilla el pasado año cuando estaba a punto de dar a luz a su primer hijo, ha sido la encargada de entregarle el premio al veterano Alan Arkin por su trabajo en Pequeña Miss Sunshine, el filme que podría convertirse en la gran revelación de la velada después de ganar en París el César a la mejor película de habla no inglesa y de alzarse también con los Independent Spirit Awards (el filme opta también a los premios al mejor guión original, mejor actriz de reparto y mejor película) Ni Eddi Murphy (Dreamgirls), ganador del Globo de Oro, Ni Djimon Hounsou (Diamante de sangre), ni Mark Wahlberg (Infiltrados) ni Jackie Earle Haley (Little Children) han podido alzarse con la estatuilla.

El actor ha comentado que está ‘emocionado pro el recibimiento de nuestra película que en estos tiempos tan fragmentados que en estos tiempos habla de la posibilidad de la inocencia" y ha agradecido su galardón al equipo ‘sin el cual no concibo este éxito’ y entre otros también a su esposa Tommy.

Hasta el momento y en el recuento de la velada cabe destacar los dos Oscar de El laberinto del fauno que le han dado premio a tres españoles y un mexicano. Pilar Revuelta y Alberto Caballero, esté último mexicano, han subido al escenario a recoger el Oscar a la mejor dirección artística, y los catalanes Montsé Ribé y David Martí por el maquillaje de la película de Guillermo del Toro. No ha habido suerte para los cortos españoles, a pesar de que el cuarenta por ciento de las opciones -dos candidaturas- eran de nuestro país ya que finalmente el premio ha sido para ‘West bank story’.

El mejor sonido ha sido para Cartas desde Iwo Jima y la mejor edición de sonido para Dreamgirls. Cabe destacar la actuación de un coro de efectos sonoros que ha despertado los aplausos de todos . Cameron Díaz, espectacular sobre el escenario ha entregado la estatuilla a la mejor película de animación para Happy Feet, y Helen Mirren junto a Tom Hanks el premio al mejor guión adaptado para Infiltrados, la primera estatuilla de la noche para el filme de Martin Scorsese cuando muchos esperan que el realizador consiga por fin un Oscar.

Divertida la aparición de Emily Watson y Anne Hathaway, las chicas de El diablo viste de Prada para presentar el Oscar al mejor diseño de vestuario ‘No hay nadie mejor que nosotras que lo pueda hacer ¿o sí? Meryl’ señalan dirigiéndose a Meryl Streep nominada por su trabajo en este filme. El premio fue finalmente para María Antonieta. Por el escenario también pasaron Tom Cruise, Gwyneth Paltrow, espectacular para entregar el premio a la mejor fotografía para Guillermo Navarro por El laberinto del fauno, y Naomi Watts o Catherine Denueve y Ken Watabe, encargados de entregar el galardón a la mejor película de habla no inglesa que ha sido para la gran rival de Guillermo del Toro, el filme alemán La vida de los otros.

Pocas sorpresas ha deparado el Oscar a la mejor actriz de reparto. Después de su Globo de Oro y del premio del Sindicato de Actores, Jennifer Hudson era la gran favorita para llevárselo, como así ha sido. La finalista de American Idol la versión americana de Operación Triunfo recibió su estatuilla de manos de George Clooney, que acaba de pasar por el quirófano para quitarse las bolsas de los ojos, ganador el año pasado del Oscar al mejor actor de reparto por Syriana. La cantante y actriz, que en Dreamgirls supera a la propia Beyoncé, no ha podido contener la emoción y ha agradecido su premio entre lágrimas. "Tengo que asimilar esto porque no me lo puedo creer. ¡Mira lo que puede hacer Dios! Si mi abuela pudiera verme..Ha sido mi inspiración, una gran figura que tenía la pasión, como yo, pero no tuvo la oportunidad. Están conmigo mi madre y mi novio y mis hermanos que estarán en casa. No sé qué decir. Gracias a todos por ayudarme a mantener la esperanza cuando ya la había perdido".

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