Peinados 'glamourosos' para la gran noche del cine

Adiós a las ondas, hola a los recogidos clásicos y al pelo ultraliso

Durante años, las melenas de ondas abiertas y rizos poco marcados dominaron la alfombra roja. ¡Se acabó! Este año, la palabra clave era "estilo". Pulido, trabajado, elegante, y sin dejar resquicio para la improvisación.

Liso total. Tres rubias muy rubias marcaron la tendencia: Gwyneth Paltrow, Nicole Kidman y Reese Witherspoon lucieron melenas tan largas como ultralisas, sin la más mínima concesión a una sola onda ni movimiento fuera de lugar. Como sus vestidos, largos y entallados, pegados al cuerpo, estas melenas seguían los volúmenes del cráneo de forma estricta, casi ascética. No fueron las únicas en llevar el pelo liso. Beyoncé recurrió al brushing para su melena, y Mónica Cruz, aunque se hizo un recogido de las capas frontales, también llevó su largo pelo moreno liso y brillante. Kelly Preston, mujer de John Travolta, también se apuntó al liso, como la mujer de Will Smith, Jada Pinkett Smith o como la francesa Eva Green, que le dio un toque diferente con un cardado muy exagerado que le daba un aspecto de casco al pelo, voluminoso y con poco movimiento.

Recogido clásico. Al igual que las ondas rotas brillaron por su ausencia, los recogidos informales, medio deshechos, se convirtieron en una excepción cuando las actrices apostaron por recogidos muy clásicos, elaborados y sin un pelo fuera de su sitio. El ejemplo más luminoso fue el de Penélope Cruz, espléndida con todo el cabello pegado al cráneo, dejando su cara totalmente al descubierto. Pero no era menos exquisitos los recogidos de Kate Winslett y Cate Blanchett, dos de las grandes protagonistas de la noche.

Todo está en la textura. Otro de los aspectos más destacables de los peinados vistos en la fiesta de los Oscar fue la forma en que se usaron los productos de fijación para dar textura y cuerpo al pelo. El cabello se trabajó con geles y gominas que daban separación y marcaban los mechones de forma destacada, dando un aspecto muy actual a cortes clásicos. Fue el caso de la media melena de Jodie Foster, que se separaba en mechones muy marcados, ligeramente disparados en las puntas, similar a cómo se dibujaba el pelo de Diane Keaton. Incluso algunos recogidos llevaban ese aspecto texturizado, que da un aire más carnal y más de materia al pelo, como el de Portia de Rossi, una coleta con un aspecto muy sólido y trabajado; o el recogido de Catherine Deneuve, que al "separar" el pelo adquiría un ‘look’ muy actual.

Un aire años 70. No faltaron reminiscencias de décadas pasadas con peinados muy trabajados, con mucha laca, y con el rizo muy marcado, conseguido a base de rulos. El ejemplo más destacado fue el de Jennifer López, que lucía un estilo muy estructurado y muy trabajado, pero también se pudo observar en el look de Naomi Watts y Jennifer Hudson, premiada como mejor actriz secundaria por Dreamgirls.

Informal hasta el exceso. Fueron pocas las actrices que se decantaron por un estilo suavemente informal. Por ejemplo, Cameron Diaz, que lucía su media melena en ondas abiertas; o Kate Capshaw, mujer de Steven Spielberg, que también dejaba caer su melena corta con naturalidad. Pero no faltó quien se pasó de informal para parecer, directamente, que acababa de salir de la ducha. Fue el caso de la nominada Meryl Streep, de la cantante Celine Dion y, en uno de los peinados más desastrosos de la noche, de la melena de Faye Dunaway.

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