Dos carreras hay en la noche de los Oscar: la de los premios y la que se produce en la alfombra roja. Y esta última suele atraer la máxima atención a sabiendas que el paseo de 150 metros que separan la zona de llegada de las limusinas -este año, y por tercero consecutivo muchas serán ecológicas- de la entrada del teatro Kodak se convierte en una pasarela de tendencias en la que las actrices lucen sus mejores galas. Meses de preparativos, cientos de pruebas de trajes hasta dar con la elección acertada, tratamientos de belleza y un sin fin de detalles que se examinan con lupa durante los minutos que las estrellas se exponen ante los ojos de millones de curiosos. El buen tiempo se ha hecho de rogar en el cielo de Los Ángeles y tras varias horas de lluvia intensa que amenazaba con aguar la ceremonia, el sol se ha asomado tímidamente pero ayudando al lucimiento de los invitados, que comenzaron a llegar cuatro horas antes.

La gala promete ser innovadora, ingeniosa y original, con muchas sorpresas, al menos eso ha estado vendiendo desde hace semanas su maestra de ceremonias, Ellen Degeneres, la primera mujer que se ocupa de presentar la ceremonia desde que en 2002 lo hiciera Whoopi Gooldberg y tras el paso del también debutante Jon Stewart el año pasado. "Hay dos cosas que siempre quise hacer en mi vida. Una de ellas era presentar el Oscar" comentaba hace unos días Degeneres.

En una velada con sabor hispano -un total histórico de diecinueve candidaturas se acumulan entre mexicanos, españoles, y un argentino-, los invitados ha comenzado a llegar a las puertas del Kodak Theatre cuatro horas antes del inicio de la ceremonia. Tres mil quinientos invitados son muchos y el mar de coches colapsa las calles de Hollywood. No olvidemos que ésta se convierte en un escaparate en el que las actrices compiten en belleza y lo que sucede sobre ella tiene más repercusión que las propias pasarelas de moda. Entre los primeros en llegar se han dejado ver Gael García Bernal, despertando suspiros a su paso, y Diego Luna, Cameron Díaz, todavía morena y con un traje blanco corte sirena. Espectacular estaba Jennifer López, acompañada por su marido, Marc Anthony, Forest Withaker, a quien la quinielas apuntan como ganador del Oscar al mejor actor, llegaba también con su bella esposa, Keisha, Nicole Kidman, espectacular mujer de rojo, paseó por al alfombra con su mejor amiga, Naomi Watts, de amarillo. Las candidatas como mejor actriz, Helen Mirren, favorita para el premio, Kate Winslet, Meryl Streep y Penélope Cruz -Judi Dench no ha podido viajar porque se acaba de someter a una intervención quirúrgica en la pierna-, han centrado toda la atención de los medios. El estilo de Cate Blanchett nominada por Diario de un escándalo ha sido uno de los más comentados por los informadores apostillados en la alfombra roja. La actriz lucía un traje de la colección Giorgio Armani Privé

La nominada como mejor actriz de reparto, Jennifer Hudson, que ha ganado el Globo de Oro, lucía zapatos de Manolo Blahnik y un traje de Oscar de la Renta. Un gran cartel amarillo con todas las candidaturas se ha convertido en un gran mural donde todos los actores y actrices estampan su firma para la historia. Jodie Foster, Rachel Weisz y Catherine Deneuve son otras de las estrellas que, como Leonardo DiCaprio, nominado al mejor actor este año por su trabajo en Diamante de sangre, han pasado por la alfombra.

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