La Berlinale apuesta por el cine de autor concediendo el Oso de Oro a la película ‘La boda de Tuya’

El director chino Wang Quan'an y el argentino Ariel Rotter fueron los grandes triunfadores de la 57ª edición del Festival Internacional de Berlín

El Festival Internacional de Cine de Berlín siempre ha creído y por ello ha apostado por dos tipos de cinematografías dispares como son la china y la argentina, y en esta 57ª ha seguido dicha tradición, ya que el Oso de Oro ha sido para La boda de Tuya, una producción china dirigida por Wang Quan'an. Rodada en la Mongolia china, la película nos narra las andanzas de Tuya- interpretada por Yu Nan-, obligada por las circunstancias de la vida a divorciarse de su marido, por lo que tiene que buscar otro esposo para poder mantenerse ella y su hijo pequeño, reflejando así la lucha de una mujer contra la adversidad de la estepa de Mongolia.

El otro gran triunfador de la noche, y valga la redundancia, fue el filme argentino El otro, de Ariel Rotter, con un doble reconocimiento, uno el Gran Premio del Jurado para la película y el Oso de Plata para la mejor interpretación masculina para su protagonista Julio Chávez. El filme de Rotter gira alrededor de un hombre, aparentemente feliz, buen esposo y buen hijo, que acaba de saber que va a ser padre. De pronto, necesita una pausa para reflexionar sobre la paternidad desde una doble perspectiva: la que se le avecina y, en sentido inverso, la que representa su padre, al borde de la decrepitud física. Una película con numerosos silencios que Chávez borda.

La actriz Nina Hoss, por su parte, se alzó con el Oso de Plata a la mejor interpretación femenina por su papel en Yella, una película alemana que relata de una manera formidable la vida y la muerte del capitalísmo. Otra Plata fue a parar a las manos del israelí Joseph Cedar, como mejor director por 'Beaufort'. El jurado de la Berlinale, presidido por el director estadounidense Paul Schrader, premió así dos filmes representantes del cine de autor, alejado de los circuitos comerciales. Por último, el cine asiático se llevó el Premio Alfred Bauer en memoria del fundador del Festival, que fue para la coreana Sai Bo Gu Ji Man Gwen Chan A, de Park Chan-wook.

Los ojos del espectador
Así con numerosos rostros conocidos sobre la alfombra roja cierra hoy sus puertas la Berlinale, ya que un día después de la entrega de los Osos, la Berlinale de acuerdo a la tradición instituida hace un par de años, el domingo siguiente a la gala de los Osos se prolonga el festival con el 'Día del Espectador', con una selección de las 400 películas vistas en las múltiples secciones del festival. Se constata así lo que da un carácter especial al certamen berlinés, respecto a otros festivales europeos como Cannes o Venecia, que no tienen el carácter popular del de la capital alemana ni tampoco una población de más de tres millones de habitantes. El 'Día del Espectador' simboliza el tributo de la Berlinale a su público, que en los anteriores diez días del festival han llenado las salas, sea para los filmes a competición, sea para las sección a exhibición, retrospectivas u homenajes.

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