Nicole Kidman recupera la sonrisa…y a su marido

Keith Urban salió por unas horas del centro de rehabilitación donde permanece ingresado desde el pasado 19 de octubre

Todo parece indicar que la sonrisa que lucía Nicole Kidman el pasado jueves en Ginebra (Suiza) tiene un motivo importante. Y no es que se haya convertido en la actriz mejor pagada de Hollywood -17 millones de dólares por película- que también es de agradecer, sino que su marido está a punto de finalizar el período de rehabilitación en la clínica Betty Ford de Palm Springs donde permanecía ingresado desde el pasado 19 de octubre tratando de superar su adicción al alcohol.

Según informa la prensa estadounidense Keith Urban ha salido por primera vez unas horas de la clínica -aunque aún deberá seguir el tratamiento un tiempo más- y el pasado fin de semana pudo por fin reunirse con su mujer, junto a la que compartió un tranquilo almuerzo en el famoso Polo Lounge de Los Ángeles. El reencuentro no ha podido ser más feliz para la actriz quien a sabiendas de las buenas noticias respecto a su progresión había reaparecido radiante en Londres en el estreno de Happy Feet después de varias semanas alejada del trabajo arropada por sus amigos y su familia.

Y precisamente aprovechando esta aparición, Nicole desmintió otra vez los enésimos rumores de embarazo que la persiguen desde su boda hace cinco meses en Sydney. Fue el rotativo británico Daily Mail quien levantó la liebre la pasada semana dando por seguro que Nicole y su marido estaban esperando su primer hijo. "No, no estoy embarazada, un día dicen que estoy muy delgada, otro día que estoy gorda y que debe ser porque espero un bebé, mi madre me llamó a preguntarme si estoy embarazada y me río de ello porque no hay mucho que hacer ante eso", comentó. .

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