El fabuloso castillo medieval en el que Tom Cruise y Katie Holmes se darán el 'sí quiero'

Pertenece a la familia Odescalchi, de la nobleza italiana, y a lo largo de su historia ha albergado a numerosos papas y reyes

Todos los caminos llevan Roma. A escasos días de su boda el próximo 18 de noviembre en Italia toma cada vez más fuerza la hipótesis de que el lugar elegido por Tom Cruise y Katie Holmes para darse el 'sí quiero' es el castillo de Odescalchi, en Bracciano, a cuarenta kilómetros de la capital italiana, que ha albergado a papas y reyes a lo largo de su historia. Y es que, a pesar de que el personal ha negado actividad alguna al respecto dentro de la fortificación medieval, son demasiadas las pistas que apuntan a la pequeña localidad situada a las puertas de la Ciudad Eterna.

Comenta estos días la prensa del país transalpino que la princesa Maria Pace Odescalchi pidió hace unos días al Ayuntamiento de Bracciano que durante veinticuatro horas restrinjan el tráfico en la Plaza Mazzini, sobre la que se asoma la entrada principal del castillo. Si Ágatha Christie hubiera tenido este indicio, el mayordomo sería el asesino. Vamos, que para los periódicos ha sido un dicho y hecho. Y para muestra, las palabras de Patrizia Riccioni, la alcaldesa: "En la petición de la princesa no se especifican los motivos de la misma, pero la coincidencia de fechas es más que sospechosa. Si como todo indica las nupcias se celebran aquí y además de los contrayentes vendrán estrellas internacionales, la ciudad tendrá que estar preparada desde el punto de vista de la viabilidad y la seguridad".

Una boda de tres días
Las especulaciones sobre la boda no terminan aquí. Algunos se aventuran a dar más detalles como que el enlace se prolongará durante tres días (16-18 de noviembre) con reuniones, fiestas e incluso un ensayo general -como manda la tradición estadounidense- el día antes. El primer día, se apunta, se celebrará una fiesta de acogida a todos los invitados, al día siguiente se oficiará una ceremonia de boda católica -credo de la familia de la novia- y finalmente el sábado volverán a jurarse amor, pero en esta ocasión según los preceptos de la iglesia de la Cienciología, a la que ambos pertenecen. El párroco de Santa María Novella de Bracciano es, sin embargo, el que ha aportado el jarrón de agua fría porque como divorciado, el actor no podría casarse por el rito católico.

Un enlace de un millón y medio de euros
La organización, al parecer, se ha confiado al equipo de Giorgio Armani (en particular a su sobrina Roberta), diseñador que también firma los trajes nupciales, y el coste asciende, aseguran los rotativos, a un millón y medio de euros (inicialmente se hablaba del doble). La revista "Chi" señalaba también estos días que se han empleado cinco mil euros en toallas de mano bordadas con las iniciales de de los novios en los mismos colores que los trajes que llevarán. Y al parecer Tom Cruise ha alquilado cien limusinas y otros tantos chóferes que saldrán desde Roma en dirección a Bracciano, además de un equipo de 300 guardias de seguridad.

Mientras Italia se revoluciona con la boda de año (se había dicho que se podrían casar también en la villa de George Clooney a orillas del lago de Como o bien en ‘Villa Faltrinelli, en el lago de Garda, la que fuera base de Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial) la pareja vive sus últimos días de solteros mostrándose más felices y enamorados que nunca ajenos a la ristra de rumores que les acechan. Hace unos días se dejaban ver en un partido de fútbol en el que jugaba Isabella, la hija que el actor adoptó durante su matrimonio con Nicole Kidman. Días antes, se les vio cenando en en el lujoso restaurante Mastro Steakhouse, asistiendo a una gala benéfica en la que se recogían fondos para la Fundación Keep A Child Alive, una ONG que ayuda a los niños del Tercer Mundo, poco antes de su viaje a Italia, Katie compraba en una prestigiosa joyería las crucecitas de diamantes que lucirán sus damas de honor.

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