Nicole Kidman se refugia en su familia en estos difíciles momentos

Mientras su marido pasa su cumpleaños más amargo en la clínica, la hermana de la actriz no se separa de ella

Keith Urban cumple hoy 39 años pero, desgraciadamente y debido a los últimos y difíciles acontecimientos ocurridos en la vida de la familia Urban, no podrá celebrar junto a su esposa, Nicole Kidman, su primer cumpleaños como hombre casado. Desde que ingresara la noche del pasado 19 de octubre en el centro de rehabilitación Cumberland Heights, en Nashville, el cantante continua un estricto tratamiento para rehabilitarse de sus adicciones a las drogas y al alcohol. Tan sólo cuatro meses después de su boda los sueños de Nicole se han esfumado y la actriz no sólo ha dejado a un lado su carrera cinematográfica sino también la idea de tener un hijo con Keith Urban.

La recaída de Keith Urban ha sumido a la actriz en una profunda tristeza y ha buscado consuelo en su familia. Antonia Kidman, con quien la actriz permanece muy unida, voló de inmediato desde Sydney junto a su hijo Hamish, de cinco años, para estar al lado de su hermana tras el duro golpe que ha sufrido. Antonia, que está embarazada de su cuarto hijo, es ahora su máximo apoyo. Juntas y en compañía de uno de los hijos de Antonia Hamish han sido fotografiadas en las últimas horas mientras visitaban a su amiga Naomi Watts en Beverly Hills.
El padre de la actriz, Anthony Kidman, que además de bioquímico es un prestigioso psicólogo australiano, es otras de las personas en las que ha buscado consuelo. Kidman ha mantenido con él largas conversaciones telefónicas desde que su marido internara en la clínica. Además de las pertinentes recomendaciones médicas, le ha dado una serie de consejos paternales y le ha dicho que su fe católica le ayudará a superar este duro bache. En los próximos días se prevé que sus padres, Anthony y Janelle, se trasladen a Estados Unidos para estar al lado de su hija.

Un ultimatum
El pasado 25 de junio, cuando la pareja se juraba amor eterno en una iglesia de Sydney, Keith le prometía que nunca más se vería inmiscuido en problemas de drogas o alcohol, una promesa que ha tardado muy poco tiempo en romperse. Se rumorea que la razón que hizo que Keith se sometiera a un tratamiento de desintoxicación fue un ultimatum por parte de la actriz. Nicole llamó a Keith y se enfrentó a él, señala la revista Life & Style. El musico se puso a la defensiva y la acusó de espiarle. Después de una larga conversación, la actriz le insto a que se pusiera en manos de profesionales o de lo contrario su matrimonio llegaría a su fin. Asi es como al parecer Keith, que no puede soportar la idea de estar sin Nicole, accedió a internarse en el centro. La actriz, que desde un primer momento se comprometió a ayudar a su marido en su batalla, no cesará de hacerlo para salvar su matrimonio.

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