Mel Gibson: las imágenes de la noche de su detención

Días después de ser arrestado en Malibú por conducir bajo los efectos del alcohol, Julie Smith y Kim Lesak, las jóvenes que se fotografiaron la noche en la que Mel Gibson fue detenido por la Policía, han roto su silencio. El actor, que deberá cumplir tres años de prisión incondicional, "tenía los ojos rojos, sostenía una botella y abrazaba a dos jóvenes", señaló un testigo de lo ocurrido.

Las dos chicas, amigas desde la infancia, iban de paseo por la calle cuando escucharon unos gritos que decían "Mel Gibson está en el bar". Las jóvenes decidieron entrar para fotografiar al actor: "Al principio pensamos que no era él, pero al final nos convenció". Sorprendidas al ver a una estrella de cine admitieron que "era tan amable que se nos olvidó que era una superestrella de Hollywood. Después de más de una hora de conversación y de compartir bromas, afirmaron que el célebre actor y director "tiene una gran sentido del humor y es muy sarcástico". Hablamos sobre sus películas y Gibson señaló que tiene muchos proyectos en mente. Nos habló de La Pasión de Cristo y sobre la controversia que causó sobre él la película, ya que comprobó que no era nada beligerante".

'No parecía tan borracho'
Kim, una de las jóvenes le invitó a tomar unos chupitos de tequila, a lo que el actor contestó con cierto sentido del humor que ya estaba bebiendo "un agua muy cara". "Estuve hablando con él y le pregunté que porqué había decidido salir solo y es cuando comenzó a hablarme de su familia, admitió que su mujer es una santa, y poco después fue cuando exclamó Oh, no!, posiblemente pensando en que hacía allí rodeado de desconocidos".
Uno de los chicos que se encontraba en el bar se acercó al actor y le dijo "Hey Budy te voy a llevar a casa". El joven se percató del estado de embriaguez de Mel y que no podría conducir en ese estado". Cuando el local cerró todos salieron de allí y Mel se despidió de las chicas en la puerta. "No sabemos en qué dirección se fue".

Kim y Julie se quedaron atónitas tras leer lo que se publicó al día siguiente de lo ocurrido: "En el bar fue muy amable, no podía creerlo cuando lo leí. Parecía una transformación de Jekyll y Mr. Hyde, no parecía tan borracho para insultar a la gente con gritos antisemitas. Obviamente si era un poco antisemita, pero debería de haber mantenido la boca cerrada ante los policías". Kim y Julie tras lo sucedido señalan "posiblemente se arrepienta de las fotos que se tomó con nosotras. No sabemos si está enfadado por habérselas hecho".

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