Nicole Kidman celebra la fiesta de despedida de soltera en casa de su hermana

El pasado miércoles, tres días antes de su boda con Keith Urban, Nicole Kidman asistió en casa de su hermana Antonia a la despedida de soltera que ésta había organizado con algunas de las mejores amigas de la actriz entre las que se encontraba Naomi Watts, recién llegada esa misma mañana de Nueva York, Rebbecca Riggs, Wendi Deng, esposa del magnate Ruper Murdoch, Josephine Byrnes y Joy Smithers.

Y también como una despedida de su soltería, Nicole, que es Embajadora de UNICEF así visitó el jueves junto a su madre, Janelle y sus hijos, Isabella y Connor, el Hospital Infantil de Sydney. Los niños habían llegado pocas horas antes a la ciudad según algunos medios en un avión privado procedente de Japón, donde su padre promociona El último Samurai, y según otros de Los Ángeles y con la hermana del actor, Cass Mapother. Les recogió en el aeropuerto su abuela Janelle para llevarles a casa de Nicole en Darling Point. Y mientras estos descansaban del vuelo, Nicole se acercó al hotel donde se alojaba su ex cuñada, de 43 años y restauradora, y estuvo con ella más de una hora. Dicen que nunca se había visto tanta seguridad en el aeropuerto con varios coches señuelo y guardias de seguridad que se encargaron de mover a los niños por la aduana y la Terminal sin que nadie les pudiera molestar. Protegidos en su intimidad desde que eran muy pequeños es esta una de las pocas ocasiones en las que han participado en un evento tan expuesto al público (hace una semanas Connor pasó con su padre por la alfombra roja en el estreno de Misión Imposible III en Los Ángeles. Según parece, mientras Isabella, de 13 años, podría ser una de las damas de honor de la novia, Connor, de 11, podría participar en el ‘séquito’ de Keith.

Durante su estancia en el hospital, cuya visita es ya rutinaria cada vez que está en Sydney, la actriz visitó las áreas de oncología, hematología y neurología y visitó a una niña de cinco años, Sophie Delezio, superviviente de un accidente de tráfico en el que sufrió graves quemaduras. Rodeada por más de 50 fotógrafos y periodistas a las puertas del hospital, se sintió algo presionada por la aglomeración y pidió calma a la multitud con el fin de que la situación ‘no resultara peligrosa’. La visita de Nicole a los niños enfermos fue calificada de "impresionante, extraordinaria y maravillosa" por la directiva del hospital Elizabeth Crundall, quien se sorprendió de que la actriz encontrara unos momentos en su agenda para visitar el centro.

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