Carlos Larrañaga y Ana Escribano esperan su primer hijo

de amor. Y punto. Yo no hacía caso a nadie y sigo y, por supuesto, seguiré sin hacerlo.
—¿Qué te empezó a enamorar de él?
Fue pura química. El estaba trabajando en el escenario, yo estaba viéndole entre cajas antes de salir..., y eran sensaciones de amor lo que por él sentía. Me ponía a escucharle como director y dejaba de ver al director y veía al hombre. Me había enamorado. ¡Fue muy poco a poco, y a la vez tan rápido! Y me sorprendí a mí misma al descubrir que me había enamorado totalmente. Hoy puedo afirmar que la nuestra es una historia de amor maravillosa..., que, por otra parte, si me la cuentan hace tres años me hubiera echado a reír.
—Os une el amor, pero os separan treinta y seis años. ¿También pensaste esto o no?
Se piensa. Lo pensé entonces, lo pienso ahora que estoy embarazada... Pero como hombre yo le siento un hombre absolutamente joven. Incluso más joven que muchos hombres de mi edad que conozco. Y en los miedos prefiero no pensar. Lo único que sé es que no podría vivir sin él y no sé cómo voy a poder hacerlo si, por ley de vida, él se va antes. No sé cómo podré envejecer sin él. Prefiero no pensarlo, porque me horroriza tener que vivir un día sin él. Tal vez sea muy fuerte decir todo esto, pero es la verdad. El me decía: «Tenemos que hacer de cada hora un día, de cada día una semana, de cada semana un mes y de cada mes un año», y la verdad es que lo estamos haciendo así, porque no nos separamos para nada. Todo tiene su lado bueno y su lado malo, y creo que la diferencia de edad nos está haciendo vivir nuestro amor con una intensidad maravillosa.
—¿La idea de tener un bebé surgió de los dos?
De los dos y desde el principio. Y yo estoy loca de contenta. Es, como ha dicho Carlos, un hijo buscado, deseado y ansiado.
—¿Cómo eres tú?
Muy tímida y muy sensible. Y hasta el día de hoy he intentado mantenerme al margen de todo y no he hablado ni he hecho declaraciones. Lo que sucede es que sé que tengo que asumir que estoy al lado de una persona muy popular y que espero un hijo suyo. Y creo que esta es una oportunidad de poder hablar tranquilamente.

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