Un premio de honor bien vale una estrella con caché. Y viceversa, claro. El primer James Bond del cine, o lo que es lo mismo, Sean Connery, recibía un más que merecido homenaje en el escenario de lujo de los Oscar, y el resto de agentes secretos al servicio de su majestad quisieron acompañarle en tan importante misión. Bueno, en realidad estuvo el último 007 antes del fichaje de Daniel Craig, es decir, Pierce Brosnan, con su mujer, Kelly Shaye Smith. Pero en compensación, muchos otros de los compañeros que han compartido con él alguno de los episodios de su extensa trayectoria no faltaron a la cita. Fue una noche gloriosa para una veterana gloria de Hollywood. Y el saludable aspecto que mostraba tranquiliza a aquellos admiradores que recibieron con preocupación la noticia el pasado marzo de una operación quirúrgica para extirparle un tumor renal. A sus 75 años, el actor se muestra en plena forma.

"Tuve la gran oportunidad cuando tenía cinco años, y me ha tomado más de 70 años para lograrlo. Cuando tenía cinco años aprendí a leer, y no hubiera llegado hasta aquí sin los libros, los dramas y guiones", señaló ante la concurrida audiencia (algunos vestían falda escocesa en honor de su origen, como el cómico Mike Myers) entre la que se encontraban los directores George Lucas y Steven Spielberg y actores como Harrison Ford, con quien trabajó en la tercera parte de Indiana Jones encarnando al padre del intrépido arqueólogo, o Andy García.

Sean Connery es el 34º receptor del máximo galardón que otorga el American Film Institute, entre cuyos ganadores se encuentran otros célebres nombres: Bette Davis, Sydney Portier, Orson Wells, Alfred Hitchcock, Steven Spielberg, Martin Scorsese, Robert DeNiro, Meryl Streep o Elizabeth Taylor, entre ellos.

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