Son el claro ejemplo de un matrimonio feliz. Y cada día más unido, aunque los kilómetros y los compromisos profesionales les mantengan distanciados. No hay diez mil kilómetros que puedan con su amor. Las separaciones de Antonio Banderas y Melanie Griffith son sólo físicas, y en sus reencuentros la pareja nos regala siempre imágenes de una envidiable felicidad.

El actor ha pasado algunos meses en España rodando su segunda película como director, El camino de los ingleses, mientras su familia permanecía en Los Ángeles, pero en su primera aparición en público después de este espacio de tiempo, el matrimonio Banderas volvió a demostrar que forma una de las uniones más estables de Hollywood.

El tiempo pasa volando, porque el próximo 14 de mayo (se casaron en Londres) celebrarán su décimo aniversario de boda. Como anticipo de tan señalada fecha, les pudimos ver en el estreno en Nueva York de la nueva película de Antonio, Take The Lead (Déjate llevar), un drama musical basado en la verdadera historia de Pierre Dulaine, un profesor de baile que ofrece clases gratuitas a los alumnos más conflictivos de las escuelas de la ciudad.

10 años juntos en Hollywood, 'todo un milagro'
El actor malagueño explicó entonces que la pasión es la clave de su éxito matrimonial con Melanie: "En Hollywood 10 años se consideran algo increíble y yo comprendo por qué. Allí la gente siempre busca la pasión acelerada. Cuando esa pasión inicial desaparece de una relación, pasan a alguien nuevo". El secreto es "que nosotros seguimos enamorándonos mutuamente una y otra vez. Esa es la clave para mantener cualquier relación con vida". "También ayudó" -continuó- que tanto Melanie como yo tuvimos relaciones previas que no funcionaron. Conocemos el tipo de peligros que hay que evitar".

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