La nueva vida de Angelina Jolie y Brad Pitt en París

Visten siempre de manera casual, con vaqueros y gorras y, aunque no pasan desapercibidos, se muestran cada día más naturales. En definitiva, ya no se esconden. A Angelina y Brad les encantan Francia y el pasado verano estuvieron en la campiña interesados en adquirir una propiedad. Parece que podrían finalmente haber comprado el castillo Gabriel, que perteneció a Yves Saint Laurent y antes a Pierre Berge. Situado en Benerville, a unos veinte minutos de Deauville, en Normandía, se dice que la pareja ha pagado veinte millones de euros por el edificio que data de 1874 y consta 850 metros cuadrados y treinta hectáreas de terreno rodeado de jardines temáticos -entre ellos uno japonés y otro exótico- con vista al mar, establos para caballos y un helipuerto.

¿Un bebé francés?
No se sabe cuánto tiempo permanecerán en París, porque hace tan sólo dos días se vio a la familia al completo en el aeropuerto de Orly con destino desconocido, pero parece que su estancia podría responder al deseo de Angelina de estar un tiempo cerca de su madre, Marcheline Bertrand (incluso la casa de la pareja estaría al lado de la de Marcheline), un deseo que Brad Pitt habría apoyado. La prensa internacional apunta, sin embargo, que la actriz cumple el deseo de su madre, gravemente enferma, de que su nieto, un varón según los indicios, nazca en su país de origen, y ella y Brad ya están buscando un hospital que les ofrezca todas las garantías de seguridad (y discreción). Esas mismas publicaciones apuntan a que Marcheline no reside ahora en Francia, sino en Los Ángeles, donde sigue un tratamiento médico. Quizá en los próximos días volvamos a ver a la pareja en Estados Unidos, donde el próximo 3 de abril, además, Angelina tiene previsto participar en Nueva York en un foro de discusión política bajo el lema "Pobreza, Mujer y Derechos Humanos " en el que también estará la senadora Hillary Clinton

Una casa en reforma
Una vez finalizada su estancia en Francia, Brad y Angelina, que durante algunos meses han vivido en la casa que el actor compró el pasado año en Malibú, tienen pensado establecerse en la gran mansión de Brad en Hollywood Hills, una obra maestra de la construcción, gran parte de ella bajo la dirección de Brad, apasionado del diseño y la arquitectura. El protagonista de Troya compró la propiedad varios años antes de casarse con Jennifer Aniston y posteriormente fue adquiriendo las parcelas de alrededor para disfrutar de más intimidad. Le llevó tanto tiempo y dinero reformar la casa que decidió quedársela cuando él y Jennifer compraron la otra mansión de Beverly Hills que ahora han vendido. La casa está otra vez en pleno proceso de reforma (el actor podría haberla encargado a los arquitectos alemanes Thomas Willemeit, lars Krueckeberg y Wolfram Putz) y una vez estén terminadas las obras, es más que probable que la familia Jolie-Pitt al completo, se instale allí.

En cuanto a la boda de la pareja, todo el mundo la espera de un momento a otro, a pesar de que la revista Globe’s publicaba hace dos meses unas palabras de Angelina en las que decía que tras dos matrimonios fallidos no tiene intención de volverse a casar. Al parecer la actriz y Brad Pitt comentaron a sus íntimos hace varios meses que les gustaría casarse antes de que nazca el bebé, es decir, antes del final de la primavera. Según uno de sus amigos, James Cruse, no quieren una gran ceremonia. El actor ya tuvo una con Jennifer Aniston, en la que lloró y todo, y volvería a celebrarlo por todo lo alto si Angelina quisiera, pero no es el caso. Según parece el deseo de la actriz es escaparse y hacer algo discreto y romántico.

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