Italia revolucionada ante la posible boda de Angelina Jolie y Brad Pitt

Nadie sabe nada concreto, pero la noticia de la probable -e inminente- boda de Angelina Jolie y Brad Pitt en el Lago de Como, ha corrido como la pólvora provocando una verdadera revolución a la italiana. Cientos de fotógrafos y periodistas esperan en las localidades de Cernobbio, donde se encuentra el lujoso hotel Villa d’Este, y de Laglio, donde está Villa Oleandra, la mansión de George Clooney, a la pareja más perseguida del momento ansiosos por no perder detalle si se produjese finalmente el enlace del año este mismo fin de semana.

Los dos lugares mencionados son los enclaves que se barajan como posibles escenarios desde hace muchas semanas, pero ahora el rumor ha tomado tanta fuerza que la expectación se ha multiplicado por diez. A finales de enero, el establecimiento de cinco estrellas se vio obligado a emitir un comunicado en el que negaba que Brad y Angelina se fueran a casar en sus instalaciones el día de los enamorados tal y como se venía especulando, sobre todo porque el hotel no abrió sus puertas hasta el pasado 1 de marzo por descanso invernal, así que mientras Villa Oleandra comenzaba a convertirse en el punto de mira, los lugareños aseguraban que la mansión permanecía cerrada desde el verano sin que nadie hubiera aparecido por allí en los últimos meses. Pero las cosas han cambiado.

En esta ocasión, el hotel ha vuelto a señalar que allí no se prepara nada con las Angelina Jolie y Brad Pitt, pero algunos de sus empleados parecen seguros de que algo gordo se está gestando y en el otro frente abierto, la casa de Clooney, hay movimiento porque se está levantando unos metros más el muro perimetral de la residencia para preservar la intimidad. Si a esto le añadimos que el director de Buenas Noches, y buena suerte podría haber solicitado una ‘sospechosa’ cantidad de vino a una prestigiosa bodega italiana, la historia se hace cada vez más interesante.

Pero, como decimos, nada se conoce y la pareja, que estos días abandonaba París, donde residen desde hace casi dos meses, rumbo a Alemania (nuevamente y en una visita de cuatro días) y más tarde aterrizó (con su avioneta) en Cannes y Niza, han regresado, al parecer, a la capital francesa, donde según se dice han decidido que nazca su hijo (o hijos, si finalmente son gemelos). No se excluye definitivamente tampoco el típico golpe de efecto de última hora porque podrían aterrizar en un vuelo privado en Milán (donde supuestamente tenían previsto pasar la noche del viernes al sábado 18 de marzo) y recoger en la Embajada americana los documentos para que el alcalde les pueda casar. Tampoco es descartable, en otro orden de cosas, que la estrategia de la pareja pasara porque todos los indicios apuntaran al Lago de Como con el fin de distraer a la prensa, y que en realidad el enlace se celebrara en otro lugar.

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