Oscar 2006: una edición marcada por la elegancia de las estrellas

El negro fue el color de la ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto, Rachel Weisz, quien embarazada de siete meses eligió la discreción de Narciso Rodríguez y llevó joyas de Chopard; Paz Vega, con un vestido escote palabra de honor y línea sirena de Roberto Cavalli, que realzaba su figura; y Felicity Huffman, de Zac Posen, que sorprendió a todos con un gran escote.

Los tonos pastel también tuvieron cabida en la ceremonia, Nicole Kidman se decantó por el escote palabra de honor y lució un traje de Balenciaga con joyas de Fred Leighton (llegó a la alfombra roja sola, pero con ella estuvo Keith Urban en la ceremonia); su gran amiga, Naomi Watts, que se encontró con su ex novio, Heath Ledger se decantó por vestido confeccionado en tul de Givenchy; Jennifer Garner, que debió dejar a su marido Ben Affleck al cuidado de la pequeña Violeta, de tres meses, mostró también escote generoso con un diseño de Michael Kors (a punto estuvo de caerse durante la gala al tropezar con el traje) en su primera aparición en un acto público desde que dio a luz. Jessica Alba prefirió el dorado y asistió con una creación de Versace, mientras la ganadora del Oscar a la mejor actriz, Reese Witherspoon, lució un vintage de Christian Dior que complementó con joyas de Fred Leighton.

Moda masculina
Aunque son las actrices las principales protagonistas de la noche de los Oscar, en cuanto a estilo se refiere, año tras año, no podemos dejar de lado hablar de los actores, pues convertidos en auténticos galanes cinematográficos, saben cómo lucir seductores en la ceremonia de estos esperados premios. El esmoquin volvió a ser la prenda estrella, en especial el de George Clooney porque el actor, tal y como hizo en los Globo de Oro, había amenazado con lucir el que tiene hace diez años de Giorgio Armani. Parece ser que el diseñador le envió uno nuevo aunque idéntico para esta ceremonia, pero es una incógnita si lo estrenó traje finalmente. Hubo para todos los gustos: con pajarita, con corbata o como Morgan Freeman con un pañuelo. Y los hombres también lucieron algunas de las joyas. Y es que, los diamantes han dejado de ser sólo "los mejores amigos de las chicas", como decía Marilyn, para convertirse también en patrimonio masculino.

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