Robert Altman, premio de honor

En la gran fiesta del cine se han vivido también momentos de emoción. Como ya es tradicional, uno de ellos ha sido la entrega del Oscar de honor de este año, que ha sido para el director Robert Altman, de 81 años. Famoso por su fuerte carácter, el cineasta ha comenzado su discurso casi como regañando a los presentes que seguían aplaudiendo después de varios minutos. "Tengo mucho que decir, así que si me dejan" señaló. Quiero dar las gracias a todos. Me honra y me conmueve aceptar el galardón. Cuando me dieron la noticia estaba en horas bajas y pensé: "se acabó", pero luego pensé en la obra de teatro que voy a hacer en Londres y en la película que he rodado y de repente me di cuenta de que no se había acabado y me entusiasmó todo esto", siguió.

"Soy un director muy afortunado porque siempre he dirigido películas que yo he elegido". El realizador finalizó su discurso recordando a su familia: "sin su amor y apoyo a lo largo de los años y a mi mujer sin la cual no estaría aquí". Altman recordó asimismo el transplante de corazón al que fue sometido hace una década.

Los que nos dejaron este año
Otro de los momentos más emotivos de la noche se ha producido cuando George Clooney, que casi tres horas después del inicio de la ceremonia y esperando que lleguen los más importantes de la noche, aún no había logrado ningún Oscar para Buenas noches y buena suerte, salió para presentar In memoriam", el recuerdo a los que nos dejaron este año. Las imágenes en la pantalla de Shelly Winters, Ann Brancroft y Chris Penn, hermano de Sean Penn, fallecido recientemente en su casa,despertaron más aplausos entre los presentes.

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