Chenoa y Álex González juntos en los Goya

Pero la gran noche del cine español, que comenzó bajo cero y con los copos de nieve adorando los tocados de las invitadas, dio mucho más que hablar sobre la alfombra roja que fuera de ella. Porque lo más comentado fue la presencia de algunas parejas que en lo cotidiano huyen de posar juntos e incluso de reconocer su relación.

Como Chenoa y Alex González, candidato por Segundo Asalto, que eligieron la gala para presentar en público su amor. Llegaron de la mano, más enamorados que nunca y con ganas de demostrár a todo el mundo que son falsos los rumores de ruptura. Se desconoce a qué se debe el cambio de actitud de la pareja, pero ver a David Bisbal en la inauguración de una exposición con Elena Tablada recién aterrizados de Miami en la primera visita juntos a España la pasada Navidad, quizá haya tenido algo que ver. El caso es que Chenoa no quiere esconderse más y con todo esplendor marcó curvas a lo Jennifer López con un traje de Brasilia de la mano de su novio: "ya se sabía que estábamos juntos, así que tampoco es que se descubra aquí América", dijo la cantante, "pero el protagonista es él". Y él, discreto de Ermenegildo Zegna, y también nervioso, aseguraba: "Me encanta presumir de novia, y más con la novia tan guapa que tengo. Hoy es un momento muy especial y nadie me va a privar de disfrutarlo con la persona que quiero".

Verónica Sánchez y Fran Perea
Otra ‘pareja difícil’ (en eso de dejarse ver) fue la formada por Fran Perea, a punto de terminar su participación en el rodaje de El camino de los ingleses, y Verónica Sánchez, nominada por su trabajo en Camarón. Posaron juntos, que ya es de agradecer, pero no hablaron de su noviazgo, aunque quedó claro que su relación continúa a pesar de las especulaciones. La actriz fue una de las más guapas de la noche con un vestido de Pilar Ruiz y joyas de Bárcena (collar de platino y cristal de roca de los años cincuenta acompañando un solo pendiente de platino con un diamante años veinte. Y un anillo de platino años treinta con una piedra central de 3.10 quilates (este último valorado en treinta mil euros), y contó que da por finalizada su etapa en Los Serrano "he aprendido mucho, pero cuando se acaba una etapa, empieza otra". También Elsa Pataky, de Nina Ricci, y su novio, el francés Michäel Youn que como buen showman iba y venía sobre la alfombra roja poniendo muecas y fotografiando con su cámara a los fotógrafos. . Y el baby-boom que el otro día llegaba a los Globo de Oro, también aterrizó en los Goya; Ernesto Alterio posó a la llegada con su novia, Juana Acosta, embarazada del primer hijo de la pareja, y Leonardo Sbaraglia, después de dudarlo, se atrevió a alejarse durante unas horas de su mujer, la pintora Lupe Sino, que salía de cuentas esa misma noche.

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