Jorge Sanz y Paloma Gómez, madre de su hijo, se separan de mutuo acuerdo

Hay historias de amor que parecen sacadas de un cuento de hadas. Este era el caso de la pareja formada por el actor Jorge Sanz y la también actriz Paloma Gómez. Los dos se conocieron siendo unos niños en aquella película que marcó todo un hito de la cinematografía española, la tierna «Valentina ». En ella, Jorge se revelaba como un actor prometedor dando vida a un niño enamorado platónicamente de una niña de la que tiene que separarse por la guerra civil. Sin duda, «Valentina» fue el pistoletazo de salida en una carrera que le ha proporcionado a Jorge más éxitos que fracasos. Veinticinco años después, los dos jóvenes actores volvieron a reencontrarse y, como si de un buen guión se tratara, formaron una pareja y tuvieron un niño llamado Merlín, que actualmente acaba de cumplir tres años.

Han sido pocas las relaciones que se le han conocido a este actor. La pareja más estable fue Yael Barnatán, hija de Elena Benarroch, con quien estuvo casi cuatro años. Al poco tiempo de esta ruptura coincidió con su primera compañera de reparto gracias a una obra de teatro. La química volvió a resurgir entre Jorge y Paloma, aunque la relación tomó su auténtica dimensión cuando ambos declararon que estaban esperando su primer hijo. Al poco tiempo comenzaron a vivir juntos y los dos primeros años del niño la pareja intentaba compaginar como podía su trabajo de actores con las tareas propias de la paternidad. Pero el último año comenzaron las desavenencias entre ambos y, según nos han informado fuentes cercanas a los dos, Paloma tuvo que dejar aparcada una carrera mucho más irregular que la de Jorge para cuidar a su hijo. Mientras, el actor ha seguido trabajando a todo tren en series como «El inquilino» o en la obra que actualmente comparte con Quique San Francisco.

Aun así, ambos actores han decidido que la ruptura se realice de la forma más amistosa y menos traumática posible por el bien de Merlín. Aunque Jorge ya vive fuera del domicilio conyugal no es extraño verle pasar todos los días por casa de Paloma para recoger algunas de sus cosas o llevar al parque al niño.

Aunque lleva unos años menos prolijo ante la gran pantalla, hubo una época en la que Jorge Sanz era un valor seguro en taquilla. Es, probablemente, uno de esos niños prodigio que de tanto en tanto da el cine. Cuando apenas tenía diez años, Pedro Masó le escogió, en 1979,para «La miel». En 1981, Jorge Sanz (un madrileño dispuesto a triunfar ante la cámara, a pesar de su juventud) no tuvo reparos en participar en un proyecto internacional, nada menos que con Arnold Schwarzenegger en la piel de Conan. Un año más tarde comenzó a recibir galardones cinematográficos en festivales tan importantes como el de San Sebastián, gracias, en este caso, a su actuación en una película tan delicada como «Valentina». En la pequeña pantalla hizo sus incursiones en «Anillos de oro», una serie que mostraba en uno de sus primeros capítulos a un Jorge Sanz adolescente que tomaba una fatal decisión. A partir de esa brillante actuación, los directores más conocidos de nuestro país alababan continuamente su espontaneidad ante la cámara. Se sucedieron los papeles en películas tan importantes como «Amantes», de Vicente Aranda;«Belle Epoque» o, más recientemente, «La niña de tus ojos». «El lobo», de Miguel Courtois, junto a Silvia Abascal y Eduardo Noriega, ha sido uno de sus últimos trabajos cinematográficos. 2005 acaba con «Sinfín», su última película, la historia de una banda de músicos que, quince años después de su disolución, tratan de volver a los caminos. Ana Álvarez y Nancho Novo, entre otros, le acompañan en esta aventura.

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