Carlos Larrañaga y Ana Escribano pierden el bebé que estaban esperando

'Estamos muy tristes, sobre todo Ana, que estaba muy ilusionada. Pero estamos dispuestos a volver a intentarlo'

La boda, según nos confesó el actor, será en el extranjero. El divorcio ’ya está en marcha y llegará a tiempo para que podamos casarnos en enero, tal y como queremos’.

Una de cal y otra de arena
Todo pasa muy rápido en la vida de Carlos; tanto, que no da tiempo a asimilar una noticia cuando llega la siguiente. Todo se junta y los capítulos de su particular historia se superponen sin perder comba. Pero no todo es bueno: es una de cal y otra de arena. Le deja su anterior novia, Sarah Glattstein (o al menos eso aseguró), pero en cuestión de días encuentra una nueva, su compañera de reparto Ana Escribano; le acusan de unos supuestos abusos y casi al tiempo anuncia su boda; uno de sus hijos lanza acusaciones contra su padre y él proclama que espera un hijo. Con todo, le queda una sensación agridulce: ‘Hay de todo en la viña del señor. Hay tristezas y desengaños, pero también hay una gran felicidad y una gran ilusión’.

Las Navidades las prepara familiares, porque los Larrañaga-Merlo siempre han sido una piña. En los mejores y en los peores momentos se mantienen unidos.

Con todo, la vida de Carlos es de todo menos aburrida. Lo dijimos y lo mantenemos: ni frijolitos ni gavilanes; para culebrones, los de la vida real. Y Carlos Larrañaga siempre supera a la ficción.

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