Julia Roberts y Danny Moder, una pareja feliz con sus mellizos

Podría ser la estampa de una familia cualquiera un domingo cualquiera. Unos jóvenes padres llevando a pasear a sus hijos y disfrutando juntos a ellos del tiempo que durante la semana dedican a sus obligaciones profesionales. Pero eran Julia Roberts, aún considerada la novia de América a pesar de haber espaciado sus apariciones en la gran pantalla, y su marido, el cámara Danny Moder, con sus mellizos, Phinnaeus Walter y Hazel Patricia, así que su presencia a la hora de comer en el modesto Dragonfly Café de Taos (Nuevo México), donde residen actualmente, provocó cierto revuelo.

Y fue por dos motivos en concreto: primero, porque durante las últimas semanas y a raíz de las informaciones publicadas en un tabloide americano donde se aseguraba que el anuncio de separación es inminente, se ha venido especulando sobre la grave crisis que presuntamente estaría atravesando la pareja, una crisis a la que ellos parecen vivir ajenos a tenor de las fotografías que aquí se muestran; y en segundo lugar porque desde que la actriz dio a luz el 28 de noviembre del pasado año ha vivido en su rancho por y para sus hijos, a los que ha mantenido alejados de las cámaras intentando proteger su intimidad, por lo que esta ha sido una de las escasísimas ocasiones, por no decir la única, en la que se ha podido ver a Finn, como le llaman en familia, y Hazel, en brazos de sus papás desde que en febrero la protagonista de Pretty Woman hiciera llegar a los medios unas instantáneas tomadas por su marido con las que presentó a sus mellizos al mundo.

Más sobre: