Tom Cruise y Katie Holmes, como una familia feliz con los hijos del actor

Siguen mostrándose tan felices como siempre, a pesar de los rumores que apuntan a ciertas desavenencias con su contrato prematrimonial. Tom Cruise y Katiel Holmes volvieron a compartir la mejor de sus sonrisas con todos aquellos que se cruzaron en su camino el pasado fin de semana cuando asistían a un partido de fútbol en el que jugaba Connor, el hijo de diez años del actor, adoptado durante su matrimonio con Nicole Kidman (hace unas semanas les veíamos en igual pose cariñosa y expectantes ante su próxima paternidad en un encuentro deportivo de las mismas características en el que participaba Isabella).

Besos, abrazos y gestos cómplices ponían nuevamente de manifiesto la tan especial etapa que atraviesan el actor más poderoso de Hollywood y su joven novia, quienes podrían contraer matrimonio antes de lo que se espera (habrían cambiado de escenario debido a los destrozos causados por el huracán Wilma a su paso por el Caribe mexicano-se hablaba del hotel Ritz-Carlton de Cancún- y el centro de operaciones ha pasado, según publican algunos medios internacionales, a la República Dominicana, sin descartar otras opciones como Jamaica).

Contrato prenupcial
Pero antes de darse el sí quiero Tom y Katie tendrán que pasar por el trance de prescindir durante un momento de los sentimientos y poner en orden los asuntos económicos. Mientras que algunos medios neoyorquinos afirman que la actriz está destrozada y no entiende por qué su futuro esposo duda de la ‘eternidad’ de su amor y exige la firma de un contrato prenupcial (la experiencia es un grado y Tom, cuya fortuna se estima en más de trescientos millones de dólares, ya ha vivido dos divorcios) otros apuntan a que ha sido la propia Katie, asesorada por su padre, un abogado conservador, quien se niega a casarse sin haberse guardado antes las espaldas (el acuerdo le garantizaría varios millones de dólares a ella y a su hijo si el matrimonio fracasa antes de cinco años). Para que luego digan que el amor es lo que importa.

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