El matrimonio Douglas se enfrenta cara a cara, por una buena causa

A pesar de ser un perfecto equipo en sus vidas privadas, el golf les ha enfrentado como rivales en distintos equipos. Catherine Zeta-Jones y su marido Michael Douglas han medido sus fuerzas en el campo. Pero no han sido los únicos, ya que la Copa All Star, que se ha celebrado en Newport, al sur de Gales, en Reino Unido, ha hecho que celebridades europeas y norteamericanas se enfrenten cara a cara, aunque por una buena causa, la recaudación de fondos para varias asociaciones benéficas.

El equipo europeo estuvo integrado por la galesa Catherine Zeta-Jones quien tuvo como compañeros al cantante Ronan Keating, el jugador de rugby Gavin Henson y a la estrella del tenista Boris Becker, entre otros, aunque todos ellos capitaneados por Mark O'Meara.

Por su parte, entre los estadounidenses destacaron rostros tan conocidos como los actores Michael Douglas, Samuel L. Jackson y Rob Lowe, así como el joven talento del Sexto sentido, Haley Joel Osment o la actriz rubia de Los ángeles de Charlie, Sheryl Ladd. A la cabeza del equipo norteamericano se encontraba el experto golfista Colin Montgomerie.

Parece que el matrimonio Douglas se ha tomado muy en serio esta competición ya que, a pesar de ser propietarios de una mansión cercana a este campo de golf y valorada en dos millones de libras, la pareja no estaba dispuesta a sufrir distracciones externas que afectasen a su juego, por lo que reservaron unas de las mejores suites del hotel situado en el lujoso complejo Celtic Manor Resort.

Pero no todo fue deporte en esta competición, ya que el buen clima entre los miembros de ambos equipos se dejó notar incluso en la fiesta de gala del Torneo, a la que Catherine Zeta-Jones acudió con un elegante vestido color crudo, con estampado de flores elaborado con pedrería, confirmando así que sigue siendo una las actrices más atractivas de Hollywood. Michael Douglas, en cambió, optó por un traje de chaqueta azul celeste que combinó con una camisa rosa palo. Para el equipo de casa, Catherine incluida, la noche se alargó hasta las dos de la madrugada, hora a la que tocó retirada, después de varias horas de diversión brindando con champán por una victoria europea. Los norteamericanos, entre ellos Douglas, más precavidos, prefirieron ahorrar energía para el campo del golf y se fueron a la cama hacia las diez de la noche.

Al día siguiente, entre risas y juegos, Catherine Zeta-Jones demostró unas magníficas cualidades para este deporte, mientras animaba, a su vez, a su marido, a pesar de ser rivales. Michael Douglas, por su lado, no dudó en abrazar a su esposa tras los golpes más logrados de la actriz. Esta claro que, aunque contrincantes, el matrimonio se muestra siempre muy unido, tanto es así que, gane uno o pierda el otro, el dinero recaudado irá para la misma asociación, la llamada El Arca de Noé, cuya misión es conseguir reunir fondos para el hospital pediátrico de Cardiff.

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