Las imágenes del efusivo encuentro de Tom Cruise y Penélope Cruz en Madrid

Durante la visita de Tom Cruise a Madrid acompañado de su novia, Katie Holmes, el actor y su ex novia, Penélope Cruz, que en breve comienza a rodar con Almodóvar, hicieron honor a la frase que más pregonaron tras su ruptura: «Seguimos siendo amigos». Y como grandes amigos se reencontraron. Fue en la sede madrileña de la Iglesia de la Cienciología. Tom y «Pe», que fueron pareja durante tres años, se fundieron en un emotivo abrazo. Eso sí, Katie no les quitó ojo y ni siquiera soltó la mano de su prometido mientras abrazaba a su antiguo amor. Posteriormente fueron Penélope y Katie las que se abrazaron cariñosamente. «La conocí un poquito. Ella me encanta », dijo la actriz española al abandonar el local, al que acudió acompañada por sus hermanos, Mónica y Eduardo, y su madre. Pero los reencuentros con la familia Cruz no quedaron ahí. Esa misma noche, Tom y Katie salieron a cenar a un famoso restaurante con la que fue su «familia política», un lugar que solía frecuentar en cada una de sus visitas a Madrid con Penélope. Por cierto, fue ella la gran ausente de la velada, que aludió a «problemas de trabajo» para excusar su presencia. Aunque en todo momento comentó que le había llenado de felicidad ver a su «ex» tan contento.

El enfado de Nicole Kidman
En otra línea muy diferente se ha manifestado la ex mujer del actor, nada conforme con la manera en que el padre de sus dos hijos adoptivos está llevando las cosas. La que fuera durante diez años esposa del actor le ha recomendado "calma ". Y es que los saltos y brincos de Tom por los sofás y pasillos de las televisiones en «prime time» han exasperado a la contenida Kidman. Así, la ex señora de Cruise ha lanzado su particular dardo: «¡Cálmate, Tom! Si uno utiliza así su relación, se desvanecen los límites entre la vida real y la pantalla», rezaba el mensaje de Kidman. La sombra del marketing planea sobre esta relación, que comenzó hace tan sólo unas semanas, coincidiendo con las campañas de promoción de sus respectivas películas (La guerra de los mundos, él; Batman Begins, ella) y que ha puesto en la primera línea de una nueva generación de estrellas a la joven Katie Holmes, de veintiséis años, hasta ahora con un currículo muy limitado. Por su parte, Cruise se mantiene en la primera línea de fuego de la actualidad y, de paso, continúa su particular batalla por detallar las bondades de la Cienciología. ¿Pero, realmente, necesitaría Cruise una campaña de promoción de este calibre?, se preguntan muchos. Lo cierto es que no sería ninguna novedad, ya que está a la orden del día este tipo de estrategias en aras de la promoción. Tanto por negar (leáse Brad Pitt y Angelina Jolie) como por hacer realidad un amor se pueden disparar las cuotas de pantalla. Y eso no se le escapa a nadie.

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