Tom Cruise y Katie Holmes: todos los detalles de su estancia en Madrid

Una visita fugaz, (veinticuatro horas en Madrid) pero intensa. Tom Cruise aterrizó en la capital española después de la polémica premiere en Londres, donde tuvo un altercado con un humorista que se hacía pasar por periodista y le echó agua en la cara con un micrófono preparado, para cumplir con la última escala de la gira europea de La guerra de los mundos. Y Tom, la estrella más poderosa de Hollywood, no defraudó. No ha faltado de nada durante su visita: polémica con la prensa por las fuertes medidas de seguridad, encuentro fugaz con Penélope, cena con la familia de su ex novia en un conocido restaurante y amor, mucho el que ha prodigado con la actual, Katie Holmes, con quien ha protagonizado en las últimas semanas encuentros, cruces de campañas promocionales por todo el Viejo Continente con petición de mano incluida en París con la torre Eiffel como testigo ((El actor presentó en Japón mientras Katie lo hacía en Londres, él viajó a Berlín y ella estuvo en París, él la recogió en la ciudad del Sena y la llevó entonces a Berlín de nuevo porque ahora le tocaba a ella pasar por la alfombra roja, y desde Berlín, tras el paso de Katie por Roma, fueron a París, momento que el actor aprovechó para pedirle matrimonio. De ahí a Marsella y a Londres).

De rojo y negro
De rojo pasión ella y él de negro con un Dior, fueron recibidos al grito de ¡torero, torero! por miles de personas que esperaban su aparición en un céntrico cine de Madrid. Hubo firma de autógrafos y sobre todo besos y abrazos de la pareja más enamorada del momento, sobre cuya relación planea la sombra del montaje publicitario, aunque Tom lo desmintiese tajantemente la pasada semana en Berlín: "Es ridículo. Es simplemente de risa. Soy tan feliz que no se me puede frenar".

Fuertes medidas de seguridad
Unas horas antes había tenido lugar el pase de la película para los medios y la consiguiente rueda de prensa en el Planetario. Lo primero fue lo nunca visto en cuestiones de seguridad, el todo vale para evitar la piratería: móviles requisados, detectores de metales, firma de un documento en el que uno se comprometía a no publicar la crítica de la película hasta el día del estreno -el 29 de junio- y varios agentes de seguridad con prismáticos infrarrojos durante la proyección. Después, dos autobuses llevaron a los periodistas y fotógrafos al Planetario.

Más sobre: