Russell Crowe pide disculpas al empleado de hotel al que agredió con un teléfono

"No me trataste con amabilidad pero te pido disculpas de todas formas". Con estas palabras Russell Crowe se disculpó públicamente en el show de David Letterman de la cadena CBS con Nestor Estrada, el empleado del exclusivo hotel neoyorquino Mercer con el que desahogó su ira al no poder comunicar con su mujer, Danielle, que estaba en Australia, tirándole a la cara un teléfono móvil.

El actor afirmó estar "extremadamente consternado por el incidente. Hice algo muy estúpido. Esta es posiblemente la situación más vergonzosa en l que me he visto involucrado en toda mi vida, eso que con el carácter que tengo, estupideces he hecho muchas en mi vida", señaló el famoso Gladiator, en cuyo currículo se apuntan varios sonados altercados (pelea en un restaurante de Londres en 2001, morder la oreja a su guardaespaldas el pasado invierno, etc.). Russell, que en una entrevista con el diario Daily Telegraph señaló que su comportamiento fue la suma de la soledad, el jet lag y la adrenalina, justificó su comportamiento ante los telespectadores asegurando que no es fácil para él estar lejos de su hijo Charles, de 17 meses y de su mujer, Danielle, a los que echa mucho de menos: "No estoy acostumbrado a esta soledad, cada vez que me voy de viaje tengo que asegurarle a mi mujer que estoy en la cama, que no he bebido demasiado y que, obviamente, estoy solo" -señaló- "si es necesario pasaré el resto de mi vida intentao compensar a mi esposa" y comentó también que se alegraba de que el pequeño Charles no pueda comprender todavía lo que está ocurriendo "porque sería algo que me rompería el corazón".

Acusado de asalto en segundo grado y de posesión de armas (en este caso un teléfono móvil de última generación) el actor podría enfrentarse hasta a cuatro años de cárcel si en el juicio, que se celebrará el próximo 14 de septiembre, fuese declarado culpable. "Si me condenan, mi carrera en Hollywood está muerta", afirma Russell en la entrevista delDaily Telegraph. Tendrá que esperar a que el ‘mea culpa’ que entonó en el programa de Letterman de resultado, aunque por el momento no ha sido así: el conserje del Mercer no ha dado señales de vida ante las insistentes llamadas del actor, y la policía ha abierto una investigación para esclarecer si la estrella tuvo trato de favor cuando fue detenido (sólo estuvo siete horas en la comisaría cuando la media es de 17).

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