Sharon Stone, en Cannes horas después de ser madre de nuevo

Muchos se preguntan al verla pasear por la alfombra roja qué ha hecho Sharon Stone para estar así de bella a sus 47 años. La actriz aterrizó en Cannes para presentar, por la mañana y en un día en el que La guerra de las galaxias invadió todo, el inicio del rodaje de la segunda parte de Instinto básico, aquella película de hace trece años en la que picador de hielo en mano provocó sudores en el público masculino y que la convirtió en un icono después de un cruce-descruce de piernas ante el cuerpo de policía, que llevará como título adicional Adicción fatal. Por la noche, la actriz desfiló ante cientos de fotógrafos en la que fue una lección de belleza y glamour para asistir al estreno del Episodio III.

Con el esplendor que desplegó en La Croisette, seguro tiene que ver su nueva maternidad. La semana pasada viajó desde Londres, donde estaba inmersa nuevamente en la piel de Catherine Trummel (en esta ocasión no la acompaña Michael Douglas en el reparto, sino David Morrissey y Stan Collymore, jugador de fútbol profesional que hará sus primeros pinitos cinematográficos), a Estados Unidos para reunirse con el niño recién nacido que acaba de adoptar y al que ha bautizado como Laird Vonne.

Aunque según los rumores publicados en la prensa británica la actriz habría pagado a una madre de alquiler por tener un segundo hijo, tal información es incierta, según ha confirmado la propia Sharon Stone. Se trata de una de una adopción legal de un niño no querido por sus padres biológicos, quienes no están relacionados de manera alguna con ella. La actriz tiene un hijo de casi cinco años, Roan, a quien adoptó cuando aún estaba casada con Phil Bronstein.

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