Paz Vega: 'Me gustaría trabajar en Estados Unidos, pero viviendo en España'

En su caso, no se cumple el dicho, al que hemos hecho una variación, de afortunada en el trabajo...puesto que su racha profesional va indisolublemente unida a su estable y feliz matrimonio con el venezolano Orson Salazar con quien se casó hace tres años años en una ceremonia íntima. Con él, forma un tandem que funciona por el perfecto engranaje de las piezas. Poco más de un lustro de profesión le ha servido a Paz Vega para ganarse el favor del público, el respeto de la crítica, y una doble candidatura a los premios Goya 2002 que se saldó con el galardón a la mejor actriz revelación por Lucía y el sexo.

A Paz Campos Trigo, que cogió prestado ese Vega de su abuela, el éxito le sonríe desde su participación en "Siete Vidas", una de las series de más aceptación en nuestro país y rampa de lanzamiento de muchos de los rostros que han pasado por ella en los últimos años, a la que ahora regresa seis años después tras haberse convertido en una de las actrices más solicitadas del momento y habiendo probado suerte al otro lado del Atlántico, una experiencia que repetirá a no mucho tardar si cuajan las propuestas que ya ha recibido desde "Spanglish".

¿Te ha servido "Spanglish" para abrirte las puertas de Hollywood? ¿Tienes más ofertas de allí después de haber rodado la película?
Sí, tengo proyectos en Estados Unidos, pero hasta que no estén claros no puedo hablar. Todo el mundo se va a enterar, cuando sean cosas seguras seré la primera en decirlo. Trabajar en "Spanglish" fue para mí una experiencia estupenda de la que he aprendido mucho. Tango el director, James L. Brooks, como la productora de la película se portaron muy bien conmigo y me ayudaron en todo.
Contabas en alguna ocasión que te costó un poco por el idioma ¿Te has puesto las pilas con el inglés?
Al principio no sabía inglés y tuve siempre conmigo una intérprete que me acompañaba. Acabé la película sin hablar inglés, tenía que tener un acento muy marcado así que no importaba; luego sí, aprendí para hacer la gira mundial en inglés y ahora me defiendo bastante bien. Tengo errores y mi vocabulario es escaso, pero me entiende todo el mundo y ya hago entrevistas por teléfono en inglés y en directo, en televisiones.
A tu regreso ¿Te has sentido tratada como una estrella?
La verdad es que siempre hay alguien que te dice cosas, pero creo que es más por parte de la prensa.
¿Llegar a Hollywood era un sueño para ti?
Ha sido, más bien, una consecuencia lógica de mi trabajo como actriz hasta el momento, aunque me ha llegado muy pronto porque me hubiera gustado haber estado más preparada, por ejemplo, con el inglés, pero me llegó de sopetón y tuve que aprovechar la oportunidad. Ni era un sueño ni era una meta.
No te puedes quejar. Hasta el momento has tenido mucha suerte.
Es suerte y saber seleccionar. La suerte tienes que buscarla porque habré leído en mi vida mil guiones y he hecho sólo diez u once películas. Es una combinación de suerte y talento. Sería injusto decir que no he tenido mucha suerte con mi trabajo, pero también hay que saber aprovechar las oportunidades cuando te pasan por delante.

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