Gwyneth Paltrow, "princesa" dentro y fuera de la pantalla

La oscarizada actriz siempre ha sido reconocida por su aristocracia, dentro y fuera de la pantalla, como demuestra la imagen que acompaña esta información, tomada minutos antes de entrar a un curso de postgrado que impartió en el Cochran Theatre de Londres. Durante el curso, la actriz hizo confesiones en torno a su memoria: "Solía tenerla excelente, entonces tuve un bebé y ahora soy incapaz de recordar nada". Pero no acabó aquí su "clase magistral". Gwyneth Paltrow les contó los problemas que le había acarreado, en su vida personal más que artística, el ser tan intuitiva y sensible: "No sé si es un talento o una maldición. Si entró a un cuarto y alguien está de mal humor o disgustado, puedo sentirlo. Esto puede ser muy útil en mi trabajo pero en mi vida diaria me acarrea algún que otro problema, porque siempre acabo tomándomelo como una cuestión personal cuando no tiene nada que ver conmigo. Quizá sufro de un narcisismo pasado de moda".

Acento británico
Aunque nacida en Estados Unidos, más concretamente en California, Gwyneth Paltrow no se ha sentido nunca cohibida a la hora de interpretar a las damas de Shakespeare. De hecho, su Oscar lo logró al protagonizar, en 1999, la romántica película de John Madden, Shakespeare in Love. En el transcurso de su conferencia, que compartió con el director del centro, Vladimir Mirodan, confesó que siempre realiza ejercicios vocales durante quince minutos para perfeccionar su acento inglés. A sus treinta y dos años, esposa del músico Chris Martin, y madre de una niña, Apple, Gwyneth Paltrow se siente, dentro y fuera de la pantalla, más princesa que nunca.

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