Brooke Shields, espectacular e irreconocible al filo de los 40

Brooke Shields, inolvidable por su papel en El lago azul (1980), ha demostrado que por ella no pasan los años. Incluso que, como si se tratase de un buen vino, está cada vez más bella. Una espectacular figura muestra que, además, ser madre le sienta muy bien. La actriz interpretará en los escenarios londinense a la atolondrada asesina Roxie Hart, protagonista del prestigioso musical Chicago, aquel que llevó al cine el director Rob Marshall, en 2002, e interpretó para la gran pantalla Richard Gere, Catherine Zeta-Jones y Renée Zellweger (esta última en el mismo papel que Brooke Shields defenderá sobre los escenarios). El próximo 31 de mayo cumplirá la actriz cuarenta años y no se le ha ocurrido mejor forma que mostrar todo su potencial interpretativo y sensual sobre los escenarios... y en un trepidante musical.

La serenidad de los cuarenta
Después del éxito sin precedentes de El lago azul, una película seguida con devoción por adolescentes de todo el mundo, la actriz no encontró ningún título que pudiera hacer sombra a su primer éxito. En cuanto a su vida sentimental, en 1997 se casó con el tenista André Agassi. Dos años más tarde, en 1999, se separaron y la actriz pidió la nulidad matrimonial. La logró y pudo casarse por la Iglesia, tal como quería, con el guionista Chris Henchy. En mayo de 2003 lograron su sueño. Nació en Manhattan su primera hija, la pequeña Rowan Francis.
Brooke Shields se ha especializado en los últimos años en musicales. Ya ha triunfado en Broadway gracias a producciones como Cabaret, Grease o el éxito musical de Broadway de la pasada temporada, Wonderful Town.

Más sobre: